Jornada casi maratoniana para los pilotos del Mundial de Rallies en la primera etapa del Rally de Gales. Los competidores se montaron en sus respectivas monturas para comenzar el tramo a las ocho de la mañana y no entraron en el parque de asistencia hasta bien avanzada la noche con el objetivo de completar nueve tramos que empezarían a dejarnos una buena fotografía sobre el estado de las fuerzas de cada uno, especialmente de los tres candidatos al título de pilotos.

Con una lucha que prácticamente se desarrolló a la décima, Ott Tänak terminaría por marcar los dos últimos scratchs del día para afianzarse en una primera posición que hasta ese momento había sido coto privado de Kris Meeke, su compañero en Toyota GAZOO Racing. El norirlandés corría en la prueba británica con ganas de reivindicarse de cara a la temporada 2020, sabedor de que todavía el equipo de Tommi Mäkinen no ha anunciado a ninguno de sus tres competidores para la próxima campaña.

Sébastien Ogier cuenta con 5 tirunfos en Gales | Citroën

Un aquaplaning en la última de las especiales dejaba a Meeke sin liderato sobre la campana, mientras que Tänak se situaba en primera posición después de haber solventado problemas con las luces, de vital importancia en unos tramos que se estaban desarrollando ya de noche y en condiciones de lluvia y niebla. Tras él primer clasificado en la general del Mundial se situaba Sébastien Ogier a apenas 3,4 segundos, mientras que Thierry Neuville debía conformarse a la cuarta plaza tras Meeke, estando todos ellos a menos de 9 segundos entre ellos, por lo que se plantea un emocionante y siempre dramático desenlace en Gales.

Andreas Mikkelsen sería el primero del resto, ya a 25,7 segundos de Tänak y teniendo la presión extra de tener que defenderse del recién llegado al equipo Hyundai Motorsport, Craig Breen, el cual se encuentra a solo 7,8 segundos del noruego y ansía asegurarse un asiento en la estructura con sede en Alzenau para 2020, algo que por ejemplo Thierry Neuville, Sébastien Loeb y el propio Dani Sordo parecen tener asegurado.

Elfyn Evans reaparecía tras tres meses lesionado | M-Sport

Los hombres de M-Sport ocupan las tres últimas plazas entre los pilotos de World Rally Car que siguen en carrera, con unas buenas sensaciones dejadas por Elfyn Evans en su regreso después de más de tres meses parado por una lesión de espalda producida por un violento aterrizaje en el Rally de Estonia, no valedero para el WRC. El piloto local tratará de dar caza a su compañero, Teemu Suninen, el cual ha heredado esa posición de primer piloto en su ausencia. Destacaba el mal bucle de tarde para los finlandeses, con los abandonos de Jari-Matti Latvala y Esapekka Lappi, ambos por salida de pista que afortunadamente no reportó daños físicos.

En el resto de categorías, Jan Kopecký se situaba por delante de Kalle Rovanperä después de que el finlandés tuviera un fichaje en uno de los tramos del bucle vespertino, mientras que en WRC2, la batalla entre padre e hijo, entre Petter y Oliver Solberg, quedaba muy pronto sentenciada por un problema en la dirección asistida en el Volkswagen Polo GTI R5 del joven piloto noruego que aquí corre bajo la bandera sueca después de haberlo hecho durante años con la letona por temas de licencia deportiva.

Petter Solberg se despide del WRC | PS

Con Dani Sordo esperando su oportunidad en la prueba española, Jan Solans era el gran foco de atención para los aficionados nacionales, sabiendo que se jugaba el título del Mundial Junior después de llegar a esta cita únicamente un punto por detrás de Tom Kristensson. Con 72 puntos en juego por el valor doble de la carrera y por los 22 puntos que se otorgan a los scratch, el piloto catalán, hermano del también campeón del JWRC, Nil Solans, conseguía terminar el día con tres mejores tiempos consecutivos que lo dejaban con un liderato sólido de 16,3 segundos a falta de 12 tramos por disputarse entre el sábado y el domingo. De conseguirlo, sería el cuarto español campeón Junior, tras Dani Solà, Dani Sordo y su hermano Nil.