Esta semana se celebra el Día Internacional del Cáncer de mama. Las cifras que me daba el martes la oncóloga Begoña Bermejo en directo siguen impactando: 1 de cada 8 mujeres nos enfrentaremos a un cáncer de mama en este país. Pero la investigación ha permitido que el 80% de las mujeres que lo han sufrido sean unas supervivientes. El camino aún así es duro, aunque sea un cáncer de mama menos agresivo, hormonal como se llaman, como me contaban Mabel Lozano y Paka Díaz en la entrevista que le hice esta semana. Todas las mujeres con las que he hablado insisten sin duda en más recursos para investigación porque salva vidas, no olvidar el cáncer metastásico y concienciar de la importancia de tocarnos las tetas, de cumplir con las revisiones rutinarias. En este tema habría que exigir a la Sanidad Pública que se adelantarán las pruebas porque la edad cada vez es más temprana.

En mi caso como llevo 20 años conviviendo con un bulto en mi teta izquierda. Cada año tengo revisiones y el control es clave. El miedo que sientes cada vez que te tumbas en la camilla es el mismo. Te pones en la piel de todas las mujeres, piensas que un año serás tú y te hace ser más sensible a esta enfermedad. La autoexploración es clave, yo me lo noté un día, de repente, ahí estaba. Estoy por ponerle nombre ya.

Lo que sí ha conseguido el cáncer de mama es una visibilidad increíble. Gracias a mujeres que han contado su caso, gracias a ese lazo rosa creado en los 90. Esta semana y todo el mes de octubre se llenan las redes sociales de iniciativas bonitas, en las que muchas marcas, grandes y pequeñas, ponen su granito de arena con productos diseñados para la ocasión o destinando un porcentaje de las ventas a las distintas asociaciones que trabajan no solo para investigar sino también para acompañar a las pacientes. El apoyo psicológico en todas las fases del cáncer de mama es fundamental. Pero al mismo tiempo que se nos llena el correo electrónico de proyectos "rosas" también se multiplican las críticas y los haters, que siempre están al acecho, en contra de lo que llaman una campaña puramente de marketing y publicidad, para lucrarse con la enfermedad.

¡Qué fuerte oír esto! Llamadme ingenua pero quiero pensar que la mayoría siempre pone por delante el gesto de ayudar que la idea de beneficiarse.

Como publicista soy la primera en confesar que acabé cansada de la profesión, desencantada porque hay marcas que no son coherentes, proyectos cuyo objetivo es vender sin más y el fin justifica los medios. Pero esto existe en publicidad y en todos los sectores de la sociedad. Quizás el ejemplo más claro actual es la política, donde el enfrentamiento se sirve en plato frío y las medidas se diseñan con el fin de conseguir votos. Solo hay que echar un vistazo a los últimos presupuestos. Pero este no es el tema de hoy y no quiero cabrearme más. Lo que decía es que en política el marketing juega un papel más que evidente.

Pero al igual que digo esto, también confieso que no soporto que critiquemos por criticar, que pongamos siempre el dedo acusador, que vayamos siempre con el "así no" por delante. Porque hay marcas, iniciativas y proyectos que han salido esta semana que lo que buscan es aportar, construir y ayudar, ser solidarios de verdad. Cuando leo estas críticas es inevitable no sentirme atacada. Hemos lanzado nuestra colección "Malamadre Power" a favor de la investigación que lleva haciendo el grupo Geicam más de 25 años. Hemos contado con el testimonio maravilloso de Laura Cortés Duque, que me confesaba ayer que ser parte y modelo de esta iniciativa ha sido la mejor terapia de su cáncer de mama. Solo por esto ya ha merecido la pena. Hemos hecho un directo con la maravillosa oncóloga Begoña Bermejo en el que hemos aprendido muchísimo y además vamos a recaudar fondos para el proyecto "cáncer de mama y el deseo de ser madre", para que el día de mañana sufrir un cáncer de mama no les impida ser madre.

Yo tengo la conciencia muy tranquila porque intento trabajar de manera solidaria cada día, intentando aportar y ayudar, a distintas causas, grandes y pequeñas. ¿Y si antes de criticar no hacemos una reflexión? Imaginemos que todas las marcas de España aportaran una parte este día a la investigación del cáncer de mama. Imaginemos que todas las personas apoyaran esas iniciativas, aunque solo fuera ese día... ¿No os parece maravilloso el power de todas unidas? A mí sí.

No nos dejemos arrastras por la negatividad, por la crítica fácil desde el sofá de casa, cambiemos eso por la acción, dediquemos esa energía que desgasta en construir, en dar pasos, en apoyar, en ser solidarias cada día, en ayudar a esa mujer que tenemos cerca, en dar la mano a quien más lo necesita de nuestro entorno cercano. Somos un país solidario y a mí me emociona verme rodeada de mujeres que quieren poner su granito de arena para que el día de mañana podamos decir que el cáncer de mama se cura en todos los casos.

"Más investigación para más vida".