El 11 de febrero es el día de la mujer y la niña en la ciencia. No existe el análogo masculino. Sin embargo, en la actualidad hay menos chicos que chicas estudiando carreras científicas. Además, las carreras científicas que escogen tienen peores perspectivas de empleo y sueldo, y gozan de menos prestigio que las escogidas por las chicas. A pesar de que se creen más brillantes cuando son niños, a partir de la adolescencia pierden confianza en sí mismos y obtienen peores resultados académicos que las chicas. Los chicos sacan peores notas en la universidad y abandonan sus estudios más que las chicas. Con frecuencia son excluidos de las actividades de fomento de vocaciones científicas. No obstante, estas dificultades desaparecen en la edad adulta, por eso no hay un día del niño y el hombre en la ciencia.

Los niños estudian menos carreras científicas que las niñas

En España hay menos estudiantes hombres en la universidad que mujeres. Son el 45,2%. También hay menos hombres estudiando masters (45,6%) que mujeres, y hay casi los mismos hombres (49,9%) que mujeres (50,1%) haciendo el doctorado. En las carreras denominadas STEM (por las siglas en inglés de ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas) el 49% son hombres. Hay menos hombres estudiando carreras científicas.

Fuente: Datos y cifras del SUE, Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (2020)

Si lo analizamos especialidad por especialidad, observamos desviaciones significativas: en las ingenierías hay un 71,5 % de hombres matriculados y en ciencias de la salud los hombres son el 29,2 %.

En otras carreras como física, los hombres son el 68% y en matemáticas el 58%, mientras que en química son el 47%, en bioquímica son el 32% y en farmacia el 35%. Las diferencias más notables se encuentran en ingeniería informática, donde el 87% son hombres; en medicina, donde el 25% son hombres, y en enfermería, donde lo son el 15%.

Los hombres sí estudian ciencias, aunque no tanto como las mujeres. Ellos se decantan mayoritariamente por las carreras más técnicas y ellas por las ciencias de la salud.

Las carreras STEM que eligen los niños tienen más paro y peor salario

Según datos del Ministerio, cuatro años después de terminar la carrera, los médicos son lo que tienen la base de cotización más alta (32.290 € de media) y pleno empleo. Con casi la misma base de cotización están los ingenieros aeronáuticos, con una tasa de empleo del 72%. Los ingenieros navales y los criminólogos son los únicos que tienen una base de cotización mayor que la de los médicos (entre 34 y 35 mil euros) pero con tasas de empleo del 63%. Ingeniería informática tienen una base de cotización media de 26.877 €, con una tasa de empleo del 80%. Enfermería está en 22.980 € y 54%. Matemáticas está en 25.2295 € y 65%. Física en 21.540 € y 62%. Y química está en 25.496 € y 66%. En conclusión, las carreras STEM escogidas mayoritariamente por mujeres son las que de media tienen más trabajo y mejor salario.

Fuente: buscador elaborado a partir de los datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Estos datos suelen usarse para promocionar unas carreras frente a otras. Es una trampa. Primero porque la voluntad de sentido es más importante en la vida que la voluntad de poder, es decir, lo importante es amar lo que uno hace; y segundo porque de aquí a cuatro o cinco años el mercado laboral puede cambiar, pueden surgir profesiones nuevas y otras pueden desaparecer.

Lo que sucede con la arquitectura es un buen ejemplo. En 2004 la carrera de arquitectura tenía una de las notas de corte más altas. Sobraba trabajo, se decía, porque por aquel entonces en España todavía se construía. Cinco años después sobraban arquitectos, y hoy en día la tasa de empleo de los arquitectos es de solo el 37%, con un salario medio de 22.393 € a los cuatro años de graduarse, por debajo de las profesiones que requieren estudios tradicionalmente peor remuneradas.

En la actualidad se relaciona la competitividad de un país con la cantidad de graduados en STEM. En España, la demanda de matrícula en el ámbito de las STEM se sitúa cinco puntos porcentuales por debajo de la media de la UE y muy lejos de países altamente competitivos como Reino Unido o Alemania.

Según el último informe de la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas) "las enseñanzas universitarias de los ámbitos STEM han acentuado su relevancia en el avance social y económico. La presencia de personas con formación universitaria en estas disciplinas supone una garantía para poder asegurar la competitividad y el bienestar de la sociedad actual. Por ello, es conveniente que los flujos de entrada y salida de estudiantes y egresados STEM estén alineados con las necesidades que manifieste el tejido productivo".

No se está hablando de qué quieren estudiar los jóvenes, sino de qué es más conveniente que estudien para mantener el tejido productivo. Ingeniería social según requerimientos mercantiles.

Los niños se creen más brillantes de lo que son

A principios de 2017 se publicó un estudio científico que suscitó algunos titulares como "Los niños se creen más brillantes que las niñas desde los seis años". La realidad es que el estudio no concluye exactamente eso. Las conclusiones del estudio son que a los seis años los niños tienen un concepto de sí mismos más elevado que las niñas. Es decir, los niños se sobreestiman y las niñas tienen un autoconcepto más objetivo. No es tanto que los niños se crean más brillantes que las niñas, sino que se creen más brillantes de lo que realmente son. No obstante, aunque el matiz es importante, el resultado es similar: a partir de los seis años hay más niños que niñas que se atreven a afrontar retos cuando estos se presentan como difíciles.

El porcentaje de aprobados en las PAU (Pruebas de Acceso a la Universidad) es el mismo entre hombres y mujeres (88,2%). Sin embargo, la tasa de rendimiento de los hombres es de media un 10% menor que el de las mujeres en todos los grados universitarios. La tasa de abandono universitario de los hombres (21,5%) también es mayor que la de las mujeres (18,7%). La nota media del expediente académico de los hombres (7,06) es menor que la de las mujeres (7,35).

Estos datos sugieren que podría haber una correlación negativa entre la sobreestimación de las capacidades en la infancia y el rendimiento académico en la edad adulta. Según los estudios, esto cambia a partir de la educación secundaria: los adolescentes tienen un autoconcepto académico más bajo que sus compañeras mujeres y los resultados académicos de ellos son peores que los de ellas.

Los niños necesitan referentes para despertar su vocación científica

La mayoría de los estudios científicos que han abordado esta cuestión se han centrado en las preferencias de las niñas, no de los niños. Se ha estudiado si los referentes femeninos en STEM influyen en que las niñas se decanten por carreras científicas. La evidencia científica es limitada y los resultados son controvertidos. No se sabe con certeza si exponer a mujeres de éxito en ciencias y matemáticas sirve para mejorar el rendimiento de las niñas en estas áreas o si sirve para invalidar los estereotipos negativos de estas disciplinas asociados al sexo. En cambio, sí hay estudios que concluyen la relación inversa: los estereotipos negativos influyen negativamente en el rendimiento de las niñas.

Fuente: Exponer a las niñas a modelos femeninos que hayan tenido éxito en matemáticas y ciencias: mínima evidencia.

Con respecto al sexo de los referentes empleados, los estudios concluyen que los referentes masculinos y femeninos son igual de eficaces para reclutar a chicas en carreras STEM. Es decir, lo importante es la presencia de referentes, no su sexo.

Los referentes, tengan el sexo que tengan, son importantes para despertar vocaciones tanto en niños como en niñas. Por ejemplo, una médico mujer puede ser tan útil como un médico hombre para despertar la vocación sanitaria de un niño. Tanto niños como niñas se sirven de los referentes para elegir su carrera académica y profesional. Por eso no se debería excluir a los niños de participar en las actividades relacionadas con el fomento de vocaciones.

Los niños estudian carreras científicas de menor prestigio

Según los datos oficiales las profesiones más valoradas son, de mayor a menor, médicos, científicos, profesores, ingenieros y jueces. Así que la carrera científica de más prestigio es la que mayoritariamente escogen las mujeres.

Fuente: FECYT, EPSCT2014

Los niños están especialmente infrarrepresentados en las carreras científicas relacionadas con la salud, como medicina, farmacia y enfermería, así como en otras ciencias fundamentales relacionadas como la química o la biología. Las carreras científicas que mayoritariamente escogen las mujeres son las que gozan de más prestigio, además se suelen relacionar con cualidades muy valoradas, como mayor sensibilidad y destreza emocional. También son las carreras que hoy en día tienen mejores expectativas salariales y de trabajo.

Aunque los hechos sean estos, no se deben minusvalorar las carreras técnicas tradicionalmente masculinas. Ojo a la retranca. Aunque haya un empeño en que los niños estudien las carreras típicamente femeninas, no hay que olvidar que las ingenierías, la física o las matemáticas son carreras tan importantes y valiosas como las demás. No hay carreras de primera y de segunda. Que un sexo se decante mayoritariamente por un tipo de carrera no implica que esta sea mejor. Las carreras que escogen las chicas no son ni más importantes ni mejores que las que escogen los chicos.

Las dificultades de los niños se resuelven solas cuando crecen

Según los datos del Ministerio, a lo largo de la carrera investigadora en universidades públicas, la distribución entre hombres y mujeres es igualitaria excepto en los puestos de más nivel. El 79% de los catedráticos son hombres. Estas gráficas se conocen como gráficas de tijera.

Fuente: Informe Científicas en Cifras 2017

En las universidades privadas los datos son prácticamente iguales. En los organismos de investigación los puestos de más nivel están ocupados al 75% por hombres. La proporción de hombres investigadores principales (IP) en los proyectos nacionales financiados es del 65,3% ligeramente superior al 64,2% de hombres de la plantilla científica. Esta proporción es todavía mayor en los proyectos europeos.

Aunque en las carreras sanitarias no hay más de un 25% de hombres, los hombres son el 50% de las plantillas médicas y además ostentan el 80% de los puestos de dirección, con una retribución económica por encima de la media de las médicos mujeres. Los médicos hombres, enfermeros y celadores sanitarios cobran casi 9.000 euros más al año que sus compañeras. El 75% de las gerencias de los hospitales públicos que dependen de los servicios de salud de las comunidades son hombres.

Esto no es algo exclusivo de la ciencia, sino que se da en muchas otras profesiones: el 83% de los puestos directivos están ocupados por hombres, de igual manera los puestos de mando intermedios como gerente, mánager o líder de división son un 67% hombres.

Así que, aunque los niños estudian menos carreras científicas que las niñas, escogen carreras con peores perspectivas de empleo y sueldo, y eligen carreras científicas de menor prestigio, da igual, porque cuando crecen todo eso se arregla solo.

Feliz día de la mujer y la niña en la ciencia.