Gabriel Rufián siempre ha dicho que es mejor ser útil que tener una buena hemeroteca. El problema es que para ser útil siempre hay que preguntarse a quién. Cuando votó en contra de derogar la 'ley mordaza' fue útil a quien quiere que siga en vigor para reprimir las movilizaciones. Cuando conspiró con Pablo Iglesias para tumbar la reforma laboral fue útil a la patronal y a quien buscaba destruir a Yolanda Díaz. En definitiva, siempre hay un para quién. Pero lo que sí es objetivable y poco interpretable es su hemeroteca. Alguno de los pasajes deja en muy mal lugar el discurso que tuvo en el acto junto a Podemos contra el Frente Amplio por haberse subyugado al PSOE al presentar listas conjuntas para el Senado.

Gabriel Rufián, en su libro sobre cómo parar a los fachas, dice que lo que no hay que hacer es reventar a la izquierda desde la izquierda aunque no se lo aplique. En el acto en Nou Barris, la crítica a la izquierda que no está con ellos en las papeletas fue la tónica general. "Una izquierda que se presenta en la misma papeleta con el PSOE no va a arreglar los problemas", fue el literal que resume el mensaje general que se escuchó en el acto de Gabriel Rufián e Irene Montero. Pues es preciso recordar algunas cosas que no se han dicho para que todos tengan la información necesaria para hacerse una composición de lugar sobre las críticas que unos hacen y lo que querían hacer antes, cuando se presentaban como la esperanza blanca de la izquierda en España.

El pasado 18 de marzo se publicó un artículo en el diario Público titulado: 'El Senado importa. Y se puede ganar para la democracia', firmado por Cristina Almeida, Santiago Alba Rico, María José Capellín, Enrique del Olmo, Gloria Elizo, Bruno Estrada, Gabriel Flores, Pedro González de Molina, Javier Pérez Royo, María José Pintor, Elena Martín, Cristina Monge, Jesús Montero, Ignacio Muro, Marta Nebot, Inocencia Soria y Marina Subirats. Ese artículo fue el precursor de una iniciativa llamada 'Senadores por la democracia', que tenía como objetivo que todas las fuerzas de izquierdas, incluida el PSOE, concurrieran en una sola candidatura a las elecciones generales en el Senado para evitar que la derecha y la extrema derecha consigan la mayoría reforzada que les permite nombrar a los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional.

El manifiesto dice literalmente: "La iniciativa de Senadoræs por la Democracia convoca a la ciudadanía, las organizaciones sociales y los partidos políticos progresistas de todo el Estado español para que, de cara a las próximas elecciones generales, se involucren en la construcción de candidaturas conjuntas para el Senado en todas las circunscripciones provinciales". Esa propuesta, que se firmó en marzo, buscó el apoyo de muchas personalidades públicas. Se adhirieron más de 8.000 personas, y los promotores resaltaron a 115 personalidades por su relevancia pública, que apoyaban las listas conjuntas al Senado. Una de ellas fue Gabriel Rufián. Sí, Gabriel Rufián firmó este mismo año una propuesta para ir en unas listas conjuntas al Senado con el PSOE mientras ahora critica a quienes han hecho justo aquello que él decía que había que hacer y que él no ha hecho. Lo pueden consultar en este enlace.

Entre los firmantes estaban periodistas como Javier Aroca, Ana Pardo de Vera o Joaquín Estefanía; miembros del PSOE como Manuel de la Rocha o Enma López, pero también miembros de Podemos como Julio Rodríguez. La coherencia está en mantener una posición en la teoría que se puede compaginar con la práctica. La idea de presentar listas conjuntas al Senado para evitar el acaparamiento de poder de la extrema derecha estaba en el discurso de Gabriel Rufián y en los actos públicos y firmados que mantenía hasta firmar el pacto con Podemos que resquebrajó la posibilidad de la unidad. No sé lo útil que será Rufián ni a quién, pero la hemeroteca es demoledora.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido.