LA ISLA MÁS PINTORESCA DE SENEGAL

LA ISLA MÁS PINTORESCA DE SENEGAL

Joal-Fadiouth, un pueblo cubierto de conchas marinas

Desde hace siglos, los habitantes de una pequeña aldea costera de Senegal utilizan las conchas de los crustáceos de su playa para construir casas y pavimentar el pueblo. Así, año tras año, han terminado creando un pueblo recubierto de conchas por todos lados, convirtiéndolo en uno de los más pintorescos de África.

Hasta que el comercio se volvió internacional y se pudo mercadear con todo tipo de materiales de construcción, lo habitual es que se crearan los edificios y otros lugares importantes con lo que hubiera alrededor de la zona. Es lo que hoy llamamos ‘materiales locales’ y que tan bien quedan en construcciones de vanguardia que reivindican la proximidad como modo de perpetuar las raíces de una ciudad.

Sin embargo, la realidad muchas veces supera a las teorías filosóficas que reinan actualmente en el mundo de la arquitectura y el urbanismo. Claro ejemplo lo encontramos en un pequeño pueblo de pescadores de Senegal. Allí no han oído hablar de tendencias arquitectónicas, ni de materiales 'de proximidad'. Más que nada porque se encuentran bastante aislados del resto del planeta. No es que no haya contacto, pero este solo se puede hacer a través de su pequeño puerto, con un pantalán de madera de 400 metros, y nos encontramos en el extremo más alejado de la Petite-Côte, la costa más virgen del país.

Allí está Joal-Fadiouth, uno de los lugares más pintorescos de África. Y es que no todos los días es posible visitar un lugar que ha sido levantado utilizando conchas de almejas y otros crustáceos como material de construcción de edificios, calles... e incluso el cementerio local. Los habitantes lo llevan haciendo desde hace siglos, cuando eran los moluscos su principal fuente de alimento. Una forma original y diferente de aprovechar y reciclar lo que no se iba a comer.

Las conchas, por millones, se mezclaban a la hora de crear los particulares ladrillos con tierra, raíces de manglares, cañas y baobabs gigantes. El resultado, unas casas mucho más resistentes y firmes de lo que podríamos pensar a priori. Además, las calles del pueblo también están cubiertas de conchas, por lo que es imposible caminar por Joal-Fadiouth sin escuchar el crujido de las conchas debajo de sus pies. Y, de paso, pueden presumir del asfaltado más ecológico y respetuoso con la naturaleza de todo el planeta.

Sin duda, los pocos turistas que llegan hasta aquí, se maravillan ante el cementerio. Las paredes del mismo están completamente enterradas en conchas, en un paisaje único que se extiende a lo largo de decenas de metros. Solo las lápidas y los árboles interrumpen este 'mar de conchas' que es el camposanto de la población.

La isla en la que se encuentra Joal-Fadiouth se llama también Fadiouth, pero en Senegal todo el mundo la conoce como 'la isla de las conchas'. Se encuentra a 114 kilómetros de Dakar, en la parte central de la costa norte del país. Los habitantes son de la etnia serer y viven actualmente unas 5.000 personas en las 12 hectáreas de extensión que posee. Como los primeros constructores de casas de conchas, el pueblo vive sobre todo del mar y la agricultura, pero también del turismo, y es que es uno de los rincones más bonitos de Senegal, con paisajes llenos de manglares, además de las conchas.

Más información:
Turismo de Senegal

 

Sergio Cabrera | @sergiossen | Madrid
| 23/09/2015

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