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América Norte

La isla de Ometepe, Nicaragua

La exuberante vida entre dos volcanes

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Nicaragua, conocida como la Tierra de Lagos y volcanes, es con su diversidad ecológica y con sus más de 70 ecosistemas únicos, el segundo pulmón de las Américas. 24 volcanes, numerosos lagos, ríos y lagunas. Solo en este país se puede navegar a través de los ríos y lagos desde el Mar Caribe hasta el Pacífico, porque las aguas del Río San Juan se encuentran con el Lago de Nicaragua. Y hoy viajamos allí, al Lago Cocibolca en Nicaragua, el lago más grande de Ýmerica Central. Y en el lago, la Isla de Ometepe, una joya de 276 Kilómetros cuadrados. Es la isla más grande del mundo en un lago de Agua Dulce. Su nombre viene de las palabras náhuatl “ome” que significa dos y “tepetl” que significa montaña, ese es su nombre, el lugar de las dos montañas, Ometepe, formada por el municipio de Moyogalpa y el Municipio de Altagracia. La topografía de la isla es accidentada en forma de ocho irregular, y en cada uno de estos círculos, sus dos montañas, dos volcanes: el Volcán Concepción y su hermano gemelo el Volcán Maderas, y en sus laderas una gran variedad de ecosistemas y atractivos turísticos naturales como ríos, cascadas, ojos de agua, playas y humedales, en estado casi virgen. Ometepe está incluida en la Red Mundial de Reservas de Biosfera. Un paraíso que la naturaleza esconde en Nicaragua. Ambos volcanes pertenecen al Cinturón de fuego del Pacífico, una cadena montañosa de origen volcánico que recorre la mayor parte de Centroamérica y parte de México y Suramérica. En la parte estrecha de la isla, en el centro de este ocho irregular, se forma el Istmo Istián, de menos de 4 kilómetros en su parte más estrecha y que en invierno cuando sube el caudal de las aguas, se cubre como si la isla estuviera dividida en dos partes. El Istmo Istián a las  faldas del volcán Concepción y los pueblos de Balgüe y Mérida forman la parte central de la isla. La zona del Volcán Maderas, incluye el volcán,  sus suelos rocosos y el relieve montañoso. Una vegetación espesa cubre toda la zona. El volcán Concepción se eleva hasta los 1.610 metros. Su última expulsión de cenizas data de 2005, y la última erupción de lava, que obligó a la evacuación de la isla se produjo en 1957. El volcán se encuentra cubierto por 2.200 hectáreas de bosque protegido. En 2005 se produjo un temblor 6,2 grados en la escala de Richter como consecuencia de la presión interna acumulada en el volcán. El volcán Maderas tiene una elevación de 1.394 metros. Su última erupción tuvo lugar hace más de ocho siglos y hoy en día se le considera extinto. En su cráter hay una pequeña laguna, la Laguna de Maderas. La ascensión a la laguna del volcán Maderas a través de las 4.100 hectáreas de reserva natural es la atracción turística número uno en la zona. Viajar hasta allí es una maravillosa aventura puesto que lo mejor es escalar los volcanes, y por el camino disfrutar de los monos congos, los monos caras blancas y de una espectacular cantidad de aves e insectos que habitan en los bosques que rodean ambos volcanes. Otra popción es explorar las fincas. La vida agrícola con sus cultivos variados de arroz, sandia, plátano e incluso tabaco. La más famosa es la Finca Magdalena que está localizada en las faldas del volcán Maderas. También son muy interesantes los petroglifos de la región, están por toda la isla, en especial por la zona del volcán Maderas, de distintos tamaños y situados en los senderos. La playa más bonita es la de Charco Verde, para una jornada relajante después de tanta caminata. Y un secreto, el Ojo de Agua, una fuente natural única en la isla de Ometepe. Aguas cristalinas, refrescantes y curativas invitan a contemplar la bellezade la naturaleza que las rodea. Hay que acercarse y vivir una maravillosa aventura turística. El Ojo de Agua conserva en su ecosistema monos carablanca, garzas, chocoyos, urracas, un jardín botánico, árboles frutales, un inmenso bosque virgen y muchas especies nativas. Está ubicado en el corazón de la isla, entre los dos volcanes el Concepción y el Maderas. Una piscina natural con un ecosistema virgen, excelente para disfrutar en pareja. A la isla se puede llegar en embarcaciones y ferries desde la ciudad de Granada o desde el puerto de San Jorge, cerca de la ciudad de Rivas. Desde San Jorge es el trayecto más rápido, cerca de una hora hasta el puerto principal en Moyogalpa. Nicaragua esconde un paraíso perdido que merece la pena conocer. Un destino para aventureros y amantes de la naturaleza. También es un destino maravilloso para los fans de los volcanes. Si estás planificando tus próximas vacaciones, anota este destino, la Isla de Ometepe.

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