Empecé a seguir a @magicrecs hará ahora algo más de una semana, después de que The New York Times sacara a la luz este desconocido perfil de Twitter, que en el momento de escribir estas líneas aún cuenta con poco más de 16.000 seguidores. A simple vista no parece gran cosa. No cuenta nada interesante y no hace más que hablar de sí mismo con otras personas, contestando menciones y retuiteando los mensajes halagüeños.

Tampoco te entra por los ojos. En su foto de perfil no aparece más que un pelícano volando... Concretamente el pelícano australiano con licencia Creative Commons que ilustra la entrada sobre este tipo de ave en Wikipedia. Nada original.

¿Qué tiene entonces de especial este usuario nacido el 15 de marzo de 2013? Pues resulta que es un experimento oficial de Twitter, más o menos secreto, porque lo reconocen como suyo pero no quieren hablar mucho de él. El propio Dick Costolo, máximo responsable de la red social, confimó la autoría sin ofrecer más detalles:

También lo pone en su biografía, que ofrece además el primer acercamiento a la naturaleza del servicio: “Esto es un experimento de Twitter. Sígueme para recibir recomendaciones instantáneas y personalizadas de usuarios y contenido a través de mensajes directos”. Básicamente eso es lo que hace: te avisa por privado cuando varios de tus contactos empiezan a seguir de repente a una misma cuenta o muestran interés por un mismo tuit.

Lo cierto es que funciona muy bien o, por lo menos, a mí ya me ha sido de utilidad durante el poco tiempo que llevo suscrito. Gracias a ella me enteré enseguida de que Tim Cook, CEO de Apple, se había abierto un perfil en la plataforma de los 140 caracteres. Yo no estaba conectado en ese momento, pero 41 usuarios a los que sigo se habían percatado y ya eran 'followers' del mandamás de la firma de la manzana mordida. No está mal, @magicrecs. Nada mal.

La magia de la publicidad

Vale, se trata de un sistema de recomendaciones personalizadas que funciona mejor que los habituales. Eso lo entendemos. Pero, ¿por qué Twitter ha creado una cuenta aparte para ponerlo a prueba? ¿Qué interés especial puede tener la compañía en esta nueva herramienta? Más aún, ¿hay algo que no nos cuentan? ¿Qué nos están ocultando? Vamos paso por paso.

Lo primero que hay que recordar es que la firma californiana está a punto de salir a Bolsa y tiene que convencer a los inversores de que su modelo de crecimiento y su negocio son creíbles. Por eso coquetean con la televisión como segunda pantalla, ofrecen nuevos formatos de publicidad a los anunciantes del antiguo tubo catódico y compran empresas que se dedican a medir la repercusión del contenido de la pequeña pantalla. Su estrategia es clara: quieren competir con los grandes de la publicidad en internet y sobre todo en los dispositivos móviles.

¿Y qué papel puede jugar en todo esto @magicrecs? En primer lugar, como ya apuntaba el artículo del NYT, Twitter podría estar poniendo a prueba nuestra tolerancia a los mensajes directos. ¿Qué estamos dispuestos a recibir por privado? ¿A qué podríamos llegar a acostumbrarnos? ¿Reaccionaríamos muy mal si el día de mañana decidieran colar publicidad? ¿Lo consideraríamos 'spam'? ¿Saldríamos huyendo? Gracias a este experimento, los responsables de la red social podrían estar más cerca de encontrar respuesta a este tipo de preguntas.

¿En qué puedo ayudarle?

Como acabáis de leer, la cuenta @magicrecs “está habilitada para recibir mensajes directos de cualquier seguidor”. Si no estamos pasando algo por alto, es la primera vez que Twitter permite enviar privados a un perfil sin necesidad de que te siga previamente. Se acabó la excusa del DM para pedir un 'follow-back'.

Esto cambia radicalmente la concepción de los mensajes directos en Twitter. Hasta ahora, la mayoría de nosotros hemos utilizado los DMs para tratar con nuestros contactos más cercanos cuestiones que por algún motivo preferimos no hacer públicas. Eso es lo que solemos hacer los usuarios de a pie, pero las marcas se han servido de los privados para otros menesteres. Por ejemplo, para ofrecer un canal alternativo de atención al cliente.

Imagínate que la conexión a internet te está dando problemas y decides escribir a tu operadora de telefonía a través de Twitter para pedir explicaciones. Probablemente comenzarán a seguirte y te pedirán que hagas lo mismo para poder compartir información privada como tu número de línea, tu DNI u otros datos personales. Un engorro que puede estar a punto de acabarse. Imagina que la cuenta de esa operadora pudiera recibir privados de usuarios a los que no sigue: se acabó el problema. Ya no tendrían que hacerte 'follow' ni tú tendrías por qué hacérselo a ellos.

Qué de ases guarda Twitter en la manga con esto de @magicrecs...