Una tablet es una inversión muy importante, ya sea si tienes pensado darle un uso intensivo o uno más puntual. Son ideales para el entretenimiento, pero también para el trabajo, para consumir contenidos audiovisuales (como, ejem, Atresplayer y otras plataformas de video 'on demand'), para jugar o para leer revistas o libros.

Si nos salimos de los dos modelos que ofrece Apple encontramos multitud de dispositivos con Android o Windows 8, ingentes tamaños y prestaciones... y variaciones brutales de precio: desde tablets 'made in China' a menos de cien euros hasta modelos de casi mil euros con todas las funcionalidades posibles.

Estos son los diez puntos que tienes que tener en cuenta antes de elegir:

1.- Resolución. Se le da mucha importancia, quizá demasiada. Es cierto que cuanto menos tenga más tienes que desplazarte al navegar en páginas grandes, pero no todo el mundo necesita ver vídeos 4K. Lo importante es la densidad de píxeles por pulgada (ppi). Apple apuesta por 320 ppi y hay modelos de Samsung que llegan a 359 ppi, pero para un usuario medio unos 220 ppi es más que suficiente.

2.- Sistema operativo. Al igual que con pasa con los teléfonos, iOS es un sistema muy sencillo de usar, pero muy cerrado. Con Android ganas en capacidad de personalización, pero estás en las manos de las capas que suelen poner los fabricantes al sistema operativo, además de una mayor lentitud con las actualizaciones.

3.- Movilidad. Si no la vas a sacar de casa puedes permitirte un dispositivo con más tamaño y peso, teniendo en cuenta que puede hacerse pesado ver una película sin un soporte. Las de 7 pulgadas son mucho mejor para escribir y trabajar con ellas a dos manos, pero si eliges una mayor quizá necesites un teclado bluetooth externo.

4.- Uso. La relación de aspecto es muy importante. Las tablets más cuadradas, con un ratio de 4:3, son más cómodas para leer, pero necesitarás una con un ratio de 16:9 si te gusta ver mucho contenido audiovisual. Con el formato más pequeño tendrás que soportar franjas negras arriba y abajo.

También tienes que tener en cuenta el nivel de brillo que admite la pantalla si la vas a usar en exteriores con mucha claridad o sol, además de comprobar que tiene un buen aguante a los arañazos. Una pantalla con protección Gorilla Glass 3 es lo ideal.

5.- Memoria interna. Almacenar muchas apps y contenido multimedia tiene un precio y se mide en gigas. Aunque cada vez más se estile el 'streaming' y el almacenamiento en la nube, no está de más fijarte en este detalle. Si te decantas por Apple un modelo con mayor memoria supone un importante sablazo, pero merece la pena. Y muchas Android tienen ranura para microSD, lo que supone también un gasto extra (algo menor, pero un gasto al fin y al cabo).

6.- Tamaño. Tienes modelos desde siete pulgadas, que se van viendo relegados por los 'phablets', hasta doce, casi como una pantalla de ordenador. El tamaño sí que importa, pero a mayor pantalla mayor consumo de batería y mayor peso sobre tus manos (aunque también más espacio para meter batería)

7.- Presupuesto. Es el principal handicap a la hora de comprarse una tablet. En el último año los precios han caído ligeramente, pero las tablets de gama alta siguen siendo prohibitivas. Aunque si eres un 'heavy user' quizá te compense tirar por ahí.

Si vas tirando a la baja nuestro consejo es mejor tirar por un modelo anterior de una marca más o menos conocida antes de optar por cualquiera de marca blanca. No obstante, si te quieres arriesgar por estas últimas consulta algunas 'rewiews' antes de dar el paso final.

8.- Memoria RAM. Si vas a darlo todo descargando y usando simultáneamente muchas apps o juegos con potentes gráficos 3D vas a tener que fijarte bien en este dato. Que no se puede conducir un Porsche con las ruedas de un Seiscientos...

9.- Cámaras. Es más normal tirar de móvil que de tableta para hacer una imagen, por comodidad y porque tienen mejores cámaras, pero no está de más fijarse en las especificaciones de la cámara trasera.

Si, como la mayoría, usas la cámara frontal para videollamadas fíjate que tenga una buena resolución. Ah, ya se venden palos para selfies para tablets, pero esperamos no ver muchos por las calles o pensaremos que nos hemos vuelto definitivamente locos.

10.- Conexiones. La opción más económica es que la tablet use solamente Wi-Fi y compartir esporádicamente la tarifa de datos de tu smartphone vía 'tethering'. Si vas a usarla mucho fuera de casa quizá te compense que funcione con redes móviles, pero esto será un extra para tu bolsillo... al comprar la tablet y mensualmente.