Las fiestas nos afectan de manera emocional, nos anticipamos y sólo imaginarnos la reunión nos hace estar felices o tristes dependiendo de lo que nos esperemos encontrar.

¿Y luego? ¿Qué le ocurre a cada órgano después de cenar?

Las cenas de Navidad siempre es abundante, por lo que el estómago se expande más de lo normal comprimiendo los órganos que lo rodean.

Además, suceden dos cosas que nos hacen sentir cansados.

Por un lado, la comida suele ser alta en azúcares, por lo que el páncreas tiene que generar grandes dosis de insulina

Y segundo, el corazón tiene más trabajo de lo normal, ya que tiene que mandar mucha sangre a hacer la digestión lo que hace que nos baje la tensión.

Así que si esta Nochebuena prefieres meterte en la cama en vez de salir a cantar villancicos, tienes la explicación científica perfecta.