A mediados de este mes, Elon Musk, fundador de SpaceX y Tesla, contó a The New York Times’ que trabajó 120 horas en una semana. Si dividimos por siete, hace una media de más de 17 horas cada día. “Ha habido veces que no he dejado la fábrica en tres o cuatro días, días en los que no he salido fuera”, explicaba, a la vez que aseguraba que llevaba sin coger vacaciones desde 2001, cuando se tomó una semana libre porque había contraído la malaria.

Si a ti te escandaliza su actitud, no te preocupes, que él mismo lo reconoce. “No ha estado bien, de hecho”, se sincera. “He tenido amigos muy preocupados”. Y no es para menos, porque la ciencia da argumentos en los que apoyarse para rebatir las costumbres de Musk.

Sin salir de su país, el estadounidense Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) recomienda a todos los adultos de 18 a 60 que duerman al menos siete horas cada día, de acuerdo a un estudio de 2014. Hacerlo menos está asociado con obesidad, diabetes, derrames cerebrales y enfermedades del corazón. En última instancia, también provocaría la muerte.

Elon Musk, Fundador de Tesla y SpaceX | EFE/Archivo

Matthew Walker, investigador de la Universidad de California en Berkeley y que ha asesorado sobre sueño en la NBA o Pixar, fue directo en una entrevista: “Mientras más breve es tu sueño, más breve es tu vida”. Él subía a ocho el número mínimo de horas diarias de sueño. Walker sigue a rajatabla su propio consejo y pasa todo ese tiempo en la cama, aunque parte de él se vaya en la conciliación del sueño y en despertarse. Según él, es lo que lo mantiene productivo y sano física y emocionalmente.

De no seguir el consejo de Walker, el sistema inmunitario se debilita. Además, hay más riesgo de la aparición del alzhéimer. Por otra parte, el trabajo nocturno que altera los ritmos circadianos es un carcinógeno para la Organización Mundial de la Salud. La reducción de los niveles de melatonina aumenta el índice de crecimiento de los tumores.

Aquella semana que Musk pasó casi por completo dentro de la fábrica, incluyó pasar su cumpleaños sin celebrarlo y hacer un viaje exprés de unas horas para ser el padrino en la boda de su hermano (regresó tras la ceremonia). Si el estilo de Musk no te gusta, tienes razones para no replicarlo. Tu salud te lo agradecerá (y tu vida social también).