Para muchos médicos, la obesidad es uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la población en el futuro. De hecho, es conocida como la pandemia del siglo XXI. Este nuevo estudio podría acelerar enormemente la investigación en este campo. 

Hasta el momento, las células que regulan el apetito eran muy difíciles de estudiar, pues se encuentran en una parte inaccesible del cerebro, el hipotálamo. Los investigadores debían conformarse con ratones o con células humanas de autopsias, lo que complicaba cualquier estudio al respecto. En boca de uno de los investigadores principales, Rudolph L. Leibel, "esto ha limitado en gran medida nuestra capacidad para estudiar los aspectos fundamentales de la obesidad humana". Pues bien, este problema podría tener sus días contados. 

Para conseguir células de esta zona del cerebro, los investigadores debieron dividir su acción en dos pasos. Por un lado, debieron transformar las células de la piel en células madre pluripotentes inducidas (las conocidas como iPS por sus siglas en inglés) gracias a la reprogramación genética. Posteriormente, debieron conseguir que esas células madre se diferenciaran y se convirtieran precisamente en las neuronas que los investigadores deseaban: las del hipotálamo. "Hasta ahora, nadie había sido capaz de averiguar cómo convertir células iPS humanas en neuronas del hipotálamo", explica el co-autor del estudio, Dieter Egli.

Laboratory of Rudolph Leibel

El proceso de transformación de las células madre en neuronas llevó unos 30 días y observaron que mostraban propiedades funcionales clave de las neuronas hipotalámicas arqueadas de los ratones. Entre estas capacidades estaban la de procesar y secretar neuropéptidos específicos vinculados al apetito, así como responder a señales metabólicas ampliamente estudiadas de cara a controlar la obesidad, como la leptina y la insulina.  

En realidad, las neuronas creadas no son exactamente iguales que las células hipotalámicas naturales,  "pero estamos cerca y será igualmente útil para el estudio de la neurofisiología del control de peso y otras anormalidades moleculares que conducen a la obesidad" explica el doctor Rudolph L. Leibel. 

Miles de investigadores en todo el mundo buscan respuestas a cómo nuestro cerebro controla el apetito y la acumulación de grasa en el cuerpo. Y aunque de manera directa esta investigación no da una solución directa al problema de la obesidad, sí servirá a muchas otras futuras para avanzar a pasos de gigante y conseguir una mejor comprensión de este proceso que tiene en jaque a pacientes, organizaciones y médicos de medio mundo.

El estudio ha sido realizado por investigadores del Columbia University Medical Center y del New York Stem Cell Foundation, y ha sido publicado recientemente en la versión digital de la revista especializada Journal of Clinical Investigation.