Aun a riesgo de parecer pesados, hay que decir que, con lo ocurrido alrededor del Covid-19 y el confinamiento en casa de miles de millones de personas, las aplicaciones de videoconferencia han sufrido un bum espectacular. Tanto que no solo en el ámbito privado se ha visto multiplicada su presencia, sino que por el teletrabajo impuesto por las autoridades los hogares de millones de empleados se han visto convertidas en salas de reuniones virtuales improvisadas.

Y de todas las herramientas disponibles en el mercado, la que más ha destacado, sorpresivamente, es la de Zoom, que ha superado con creces a todas las demás de las grandes tecnológicas. Ni Microsoft ni Google con sus Skype, Teams, Hangouts o Classroom, respectivamente, han conseguido superar a la solución de Eric Yuan, aunque en los últimos días ese futuro dorado que auguraban muchos expertos se ha vuelto bastante oscuro.

Zoom permite hasta 100 personas en una misma videollamada | Photo by Christina @ wocintechchat.com on Unsplash

El siguiente capítulo en esta caída en desgracia de la app tiene que ver con que le ha salido un nuevo enemigo a Zoom, y no es pequeño. Se trata de Google, el gigante tecnológico ha iniciado una cruzada, de puertas hacia dentro, en la que ha invitado a sus empleados a desinstalar de sus ordenadores cualquier rastro de esta aplicación. Nadie en la empresa de Mountain View podrá tener en su dispositivo el software de videoconferencia a riesgo, imaginamos, de algún que otro tirón de orejas.

Comunicación interna a los empleados

Tal y como detalla BuzzFeed en una información, Google ha enviado en los últimos días una comunicación a todos los empleados que tenían instalada la app de Zoom para que la eliminaran a lo largo de estos días. Las razones que esgrimen son las de que sufre graves "vulnerabilidades de seguridad", cuestiones que os hemos contado aquí puntualmente. Desde Google no han escondido esta decisión y un portavoz declaró que "recientemente, nuestro equipo de seguridad informó a los empleados que utilizan Zoom Desktop Client de que ya no se ejecutará en computadoras corporativas, ya que no cumple con nuestros estándares de seguridad para las aplicaciones utilizadas por nuestros empleados".

Concretamente, tanto en Windows 10 como en macOS, Zoom permitía a un potencial atacante hacerse con el control del equipo, amén de otros problemas mucho más graves de cara a compañías que necesitan de un estricto protocolo de seguridad en sus comunicaciones. Para Google, que es una empresa cuyo trabajo es el de innovar siempre que puede con nuevas funcionalidades y servicios, es crítico que las conversaciones de sus equipos de desarrollo sean absolutamente confidenciales, y que no puedan ser espiadas por personas ajenas a la compañía. Una seguridad que Zoom, a día de hoy, ha visto cómo se pone en entredicho y que en los últimos días ha dado nombre a una nueva práctica en internet: el Zoombombing.

Pero ahí no acaba la lista de problemas. Otro de los más graves es el de que Zoom comparte información de los usuarios con Facebook, tanto cuestiones personales del perfil en la plataforma como de uso del propio sistema, lo que también es crítico cuando hablamos de una empresa que, como Google, podríamos considerar como competencia directa de los de Mark Zuckerberg.