En la Audiencia Provincial de Barcelona arranca el juicio por el asesinato de Laia Alsina, de tan solo 13 años. En el banquillo se sienta Juan Francisco López, quien trató de agredirla sexualmente y después la asesinó.

Los hechos ocurrieron en 2018 en Vilanova i la Geltrú. Cuando la pequeña se dirigía a casa de sus abuelos fue interceptada por Juan Francisco, quien acabó con su vida. Afirma que la mató al confundirla con un ladrón porque estaba bajo los efectos de las drogas. Tanto las hermanas como la expareja del acusado han asegurado que consumía droga, que tenía episodios de paranoia y que era agresivo.

La abuela de Laia ha explicado que no quiere venganza, sino que se haga justicia, y durante su declaración se ha desmoronado al recordar el momento en el que se encontró con el cadáver de su nieta en el piso del vecino.

Por su parte, Sonia López, la madre de la pequeña ha atendido a los medios con mucha entereza a la salida del juicio: "A la justicia no le puedo pedir que me devuelva a mi hija. Como somos personas civilizadas, las cosas se arreglan aquí", ha manifestado, haciendo referencia al proceso judicial.

Su petición es que el asesino "pase muchos años en la cárcel y que cuando salga tengamos la garantía de que puede vivir en sociedad, porque si no, ha sido un peligro para Laia y lo seguirá siendo para cualquier persona".