La incidencia acumulada lleva días creciendo a pasos agigantados, influida sobre todo por el aumento de contagios entre los grupos de jóvenes que aun no han recibido la vacuna. En Más Vale Tarde, el periodista Alberto Sicilia y el investigador Juan José Badiola explican por qué, aunque esta nueva ola de la pandemia es diferente, también debe preocuparnos.

En esta "quinta ola" los positivos están creciendo más rápidos que en otras horas, pero los hospitalizados están subiendo mucho más despacio. Como indica Sicilia, "es como si tuviésemos dos pandemias diferentes": una controlada entre los más mayores, que tienen una incidencia de 34 puntos entre los de más de 80, y otra descontrolada, con una IA de 814 entre los veinteañeros.

Por ello, cree que aunque "no deberíamos preocuparnos tanto" como en otras olas donde la ocupación hospitalaria era mucho mayor, "tampoco podemos dejar al virus campar a sus anchas" y tenemos que controlar algunos factores para evitar que los contagios repercutan en la economía, que no se desborde la atención primaria y que no termine afectando a las personas vulnerables, que aunque estén vacunadas, pueden sufrir el virus.

Por su parte, Badiola reconoce que esta gran subida de contagios en tiempo récord "nos ha cogido a todos por sorpresa", y cree que es un problema que entre los jóvenes el virus no se manifieste tanto y muchos pueden estar contagiados sin saberlo.

Así, explica que le preocupa especialmente los vacunados con AstraZeneca, que tienen un margen de unas 12 semanas entre primera y segunda dosis y son más susceptibles de contagiarse: "Esas personas pueden ser los padres de estos chicos y son susceptibles de sufrir el virus de una manera grave", indica.

Además cree que si no se ataja pronto con medidas, "puede llegar a ser una situación muy preocupante, una verdadera ola de la que va a ser difícil retroceder".