La primera generación de jóvenes concienciada con el clima ha abanderado más de 120 manifestaciones históricas en ciudades españolas contra la emergencia climática para exigir medidas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y que la juventud herede un planeta más saludable.

En Madrid, la manifestación ha comenzado en las cercanías del Museo del Prado, donde hace seis meses se reunieron alrededor de 2.000 jóvenes por la misma causa. En esta ocasión, más de medio millar de organizaciones se han sumado a las entidades convocantes (Juventud por el Clima, Rebelión por el Clima, Alianza por el Clima y Alianza por la Emergencia Climática), así como entidades ecologistas, sindicales, religiosas y partidos políticos.

Mientras, en Barcelona, miles de personas, muchas de ellas jóvenes, se han congregado en una manifestación que ha arrancado desde los Jardinets de Gràcia y que ha pedido actuar ya contra la crisis climática. "Justicia climática ya. Es una emergencia" es lo que rezaba la pancarta que ha encabezado la movilización portada por decenas de jóvenes que animan a los asistentes a corear proclamas como "¿Qué queremos? Justicia climática. ¿Cuando la queremos? Ya".

La huelga general de estudiantes por el clima ha estado acompañada por movilizaciones que, en algunos casos, han incluido una huelga general laboral, como es el caso de Aragón, Canarias, País Vasco y Navarra.

Estas acciones se han enmarcado dentro de la Global Climate Strike (Huelga Mundial por el Clima), una semana de huelgas y manifestaciones para reclamar la acción inmediata y efectiva de los gobiernos para luchar contra el cambio climático.

¿Qué han reclamado?

Los jóvenes reclaman que los gobiernos actúen contra la crisis climática de manera efectiva e inmediata, es una llamada a la acción.

Las asociaciones ecologistas denuncian el alcance de este problema, que esta poniendo en riesgo la supervivencia tanto humana como de otras especies y diversos ecosistemas, afectando especialmente a las comunidades más vulnerables.

Según afirman, el cambio climático "es consecuencia de un modelo de producción y consumo que ha demostrado ser inapropiado para satisfacer las necesidades de muchas personas". Por ello piden a los gobiernos de cada país y a las instituciones europeas "estar a la altura de las necesidades del momento".

"La gente está sufriendo. La gente está muriendo. Ecosistemas enteros están colapsando. Estamos en el principio de una extinción masiva, y lo único de lo que podéis hablar es dinero y cuentos de hadas sobre un eterno crecimiento económico", denunciaba la activista Greta Thunberg en su discurso en la Cumbre de Acción Climática de la ONU.

Se exige a los políticos y empresarios que asuman estas responsabilidades basándose en los diagnósticos aceptados en la comunidad científica. Esto, dicen, requiere de un compromiso real y vinculante, acción directa, solidaridad y democracia.

¿Quién la ha organizado?

La huelga, y las manifestaciones, han sido convocadas por las plataformas Fridays For Future (Juventud por el Clima), Alianza por el Clima, Alianza por la Emergencia Climática y 2020 Rebelión por el Clima, que acogen entre todas a unas 300 asociaciones ecologistas. Asimismo, algunos partidos políticos y los sindicatos han apoyado la participación.

Las protestas, que han llegado tras un verano marcado por los incendios, las olas de calor y la deforestación, se han agrupado en la Global Climate Strike, que se ha convocado de manera que ha coincidido con la Cumbre de Acción Climática de la ONU. A lo largo de la semana, han habido más de 3.500 acciones a nivel mundial.