Bajar el precio de la gasolina, subir la ayuda del Ingreso Mínimo Vital o limitar la subida del precio de los alquileres son algunas de las medidas que el Gobierno pondrá en marcha en el marco del plan nacional de respuesta al impacto económico de la guerra en Ucrania, para hacer frente a la inflación, la escalada de precios generalizada, y con el objetivo también de garantizar los suministros. Un plan que se debatió en La Palma con los presidentes de las comunidades autónomas y que además sopesa medidas para los sectores más afectados como la agricultura, la ganadería y la pesca.

El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha cifrado en 6.000 millones de euros el presupuesto para las nuevas ayudas directas y rebajas de impuestos, a lo que se suman 10.000 millones para financiar proyectos mediante créditos ICO. Así lo ha indicado durante su intervención en el Foro Generación de Oportunidades, organizado por Europa Press y Mckinsey.

El plan de repuesta al impacto de la guerra estará conformado bajo cinco ejes con el objetivo de "repartir de forma justa" las ayudas a familias, trabajadores y empresas.

Por un lado, se ha anunciado una bajada del precio de los combustibles con la bonificación mínima de 20 céntimos por cada litro de gasolina -15 céntimos a cargo del Gobierno y 5 céntimos, al menos, a cuenta de las petroleras-. Esta medida estará vigente hasta el próximo 30 de junio.

En cuanto a los alquileres, se propone un limite a las revisiones de los precios de un 2% sobre el precio actual de la vivienda. Además, aumenta la ayuda destinada al Ingreso Mínimo Vital para las familias más desfavorecidas en un 15%, y se va a extender el bono eléctrico social a otras 600.000 familias, con lo que llegará a casi dos millones de hogares.

Habrá también una prórroga hasta el 30 de junio de la rebaja impositiva en la factura de la luz: del tipo del IVA al 10% para los pequeños consumidores, el impuesto especial a la Electricidad al 0,5%, así como la suspensión del impuesto a la Generación Eléctrica.

Y más de cara a los trabajadores y a la protección del empleo, Sánchez ha insistido en que se evitará el despido y que las empresas podrán acudir a medidas de flexibilidad interna, como los ERTES.

Ayudas para las empresas

Por otro lado, el jefe del Ejecutivo ha explicado que se pondrán en marcha medidas para apoyar al tejido empresarial y económico con una nueva línea de avales de crédito ICO para cubrir necesidades de liquidez provocadas por el aumento temporal del coste de la energía y los combustibles.

También ayudas de 362 millones de euros para la ganadería y la agricultura y 68 millones de euros para el sector de la pesca y la acuicultura. Sánchez ha hablado además de ayudas y medidas para el sector industrial, exportador y de la cultura, que se concretarán en el Consejo de Ministros.

Para el sector de los transportes, el jefe del Ejecutivo ha recordado las medidas que ya se han dado a conocer por el Ministerio tras su acuerdo con el Consejo Nacional de Transportes Terrestres, que supondrán una inyección de más de 1.000 millones de euros, con el principal objetivo de bajar el precio del combustible y de dar ayudas directas.

Del mismo modo, Sánchez ha anunciado medidas en materia de energía, entre las que ya destaca el pacto logrado en Bruselas para tratar a España y Portugal como una isla energética, y también medidas en materia de ciberseguridad, como la creación de un Centro de Operaciones de Ciberseguridad de la Administración General del Estado y de sus organismos públicos.

Exención para el precio de la energía

Sobre el "desbocado precio de la energía", el presidente del Gobierno ha recordado los esfuerzos de España para negociar en Bruselas. "El resultado ha sido el que deseábamos. La Unión Europea autorizó el pasado viernes a los dos países que forman la Península Ibérica -España y Portugal- poner un recio de referencia al gas para abaratar el precio de la electricidad", ha insistido.

Y aunque considera que esta es una medida necesaria para el conjunto de la UE, mientras esta decisión llega, Sánchez se ha dicho satisfecho con la "exención ibérica" concedida.

"Nos vamos a desvivir para aplacar los efectos de la guerra"

Reconoce el presidente que son tiempos difíciles para las familias y los trabajadores, y asegura que "el Gobierno conoce bien esas dificultades, esos problemas, nos hacemos cargo de ellos, los conocemos sector por sector y también en su globalidad". "Nos vamos a desvivir por aplacar al máximo sus efectos (los de la guerra) y prometemos que distribuiremos los sacrificios de forma equilibrada para que ningún sector ni los colectivos mas vulnerables se sientan desatendidos o abandonados a su suerte", ha mantenido Sánchez.

"No vamos a permitir que la guerra trunque la evolución positiva de la economía española", ha mantenido Sánchez, quien ha hecho un llamamiento a "preservar al máximo la senda de crecimiento y creación de empleo" iniciada hace meses.

Después de que este lunes Sánchez haya desgranado algunas de las principales ayudas que contempla este plan, el martes serán aprobadas en el Consejo de Ministros mediante real decreto ley. Entrarán en vigor al día siguiente -miércoles- y hasta el 30 de junio.

Sánchez pide el apoyo del resto de partidos al plan

Como ya hiciera hace unos días, el presidente del Gobierno ha vuelto a pedir el apoyo de las fuerzas políticas y de los actores institucionales y sociales al plan para paliar las consecuencias que está suponiendo la guerra de Ucrania en la economía española.

Así, ha pedido "dejar de lado las rencillas, el sectarismo y sumar fuerzas" y apostar por la "política de la unidad" y la determinación como muestra del "mejor patriotismo".

Sánchez ha recordado que en los últimos dos años España ha sido golpeada por la "peor calamidad mundial" que supone la pandemia del COVID-19, por la erupción del volcán de La Palma y ahora, por una guerra de la que el único culpable, dice, es Putin.