En un contexto de cifra de contagios al alza y con el punto de mira en el ocio nocturno, en un local de Torremolinos ocurre lo siguiente: el DJ del local, eufórico, se sube a una mesa, bebe alcohol y se lo escupe a los demás. Mientras, el público disfruta sin distancia de seguridad y sin preocupación alguna. Saltan, ríen y bailan mientras el alcohol les cae encima.

Llegan incluso a compartir botella. El artista se la va pasando de boca a boca. La irresponsabilidad no queda ahí: la mayoría no lleva mascarilla, y los que la tienen la llevan mal puesta. El video ha generado gran indignación en las redes sociales y el grupo de los dos DJ ha pedido disculpas.

"A veces uno no piensa lo que hace en un momento de diversión y comete un error imperdonable", ha comentado uno de los artistas, que afirma sentirse: "No hay excusa, sólo queda arrepentirse y pedir perdón". No obstante, en un comunicado defienden que las imágenes no son recientes. No es lo que dice el establecimiento.

Según ellos, el video es del martes 7 de julio, cuando la distancia de seguridad y la obligación de llevar mascarilla seguía siendo clave para evitar contagios. El local afirma que ya ha roto relaciones comerciales con el grupo porque no entienden cómo pudieron incitar a los clientes a comportarse así.

Sin embargo, algunos de los asistentes cuentan que el propio bar estaba repartiendo pegatinas ante el temor de que la gente grabase con sus móviles lo que estaba pasando. La Junta de Andalucía ya ha abierto una investigación de lo ocurrido.

No son las únicas imágenes que preocupan. En Fuerteventura, decenas de jóvenes también han disfrutado de una fiesta sin respetar las medidas de seguridad. Sin mascarilla, bailando en pareja, en grupos y todo sin cumplir con la distancia social. Son los comportamientos irresponsables que hoy perjudican más que nunca.