En los inicios del tercer año de guerra rusa en Ucrania, la situación no cambia: desde Kyiv, y con numerosas tropas repartidas a lo largo y ancho del territorio, los ucranianos siguen resistiendo las constantes ofensivas de Moscú. Ataques con los que se engrosan, prácticamente de forma diaria, las cifras de refugiados, heridos y víctimas mortales, que ya se cuentan por decenas de miles. El conflicto no permite descansos, ni siquiera para dar una sepultura digna a quienes han arriesgado su vida en estas batallas sin llegar a ver el fin de las mismas. Esto, de hecho, se ha convertido en un verdadero problema.

Actualmente, una de las cuestiones más importantes a tratar de esta guerra son los miles de cuerpos que hay tirados en mitad de una nada repleta de peligros; apostados entre las líneas de los ejércitos de Zelenski y Putin. Cadáveres que no han sido atendidos ni retirados de las zonas de lucha durante días, semanas e incluso meses, dejando constancia de la crueldad de un conflicto prolongado en el tiempo. Ahora mismo hay campos llenos de cadáveres que nadie se atreve a recoger porque es demasiado peligroso, dado que, en su mayoría, continúan siendo zonas de conflicto no exentas de disparos o bombas.

Pero hay quienes, pese a todo -pese al peligro, el miedo, la desesperanza-, sí intentan llevar a cabo esta tarea, cuyo fin no es únicamente la retirada de los cuerpos inertes sobre el terreno. Es el caso de Oleksiy Yukov, a quien un equipo de laSexta acompaña, junto con otros compañeros, en su ruta por el Donbás, ahora ocupada en su mayor parte por las fuerzas de Vladimir Putin. Yukov, de 38 años, es aficionado a la historia. Antes de esta guerra, que arrancó un 24 de febrero de 2022, se dedicaba a una labor similar: buscaba cadáveres de la Segunda Guerra Mundial que nunca fueron recogidos en el Donbás.

En esta guerra no hay reglas. Si ven algún movimiento, nos consideran enemigos y empiezan a disparar"

Oleksiy Yukov (rescata víctimas en Ucrania)

"Llevo haciendo esto desde que tenía 13 años. Al principio, buscaba cuerpos que habían quedado de la Segunda Guerra Mundial. Desde 2014, nuestro grupo recupera cuerpos de esta guerra", traslada Yukov a laSexta. Si bien el conflicto, las partes implicadas y los intereses a un lado y otro de las trincheras es distinto a la de aquella gran guerra del pasado, sí podría decirse que los riesgos de esta labor son prácticamente los mismos: introducirse en tierra de nadie, donde el peligro a verse muerto siempre acecha, y recoger cadáveres: "Trabajamos, sobre todo, en las zonas de bosque. Recogemos cuerpos tirados en los ríos y en el suelo".

En uno de los tramos, Yukov explica a esta cadena por qué es más "seguro" trabajar en zonas boscosas: "Así, podemos escondernos bajo los árboles. Fuera de los bosques, todo se vuelve muy peligroso. Nos disparan con artillería, nos atacan con drones y, además, hay minas por todas partes. Todos esos peligros hacen que nuestro trabajo muy lento". Los ataques no son el único problema que afrontan estos rescatadores de cuerpos. Cuando no hay balas, bombas o minas, el agotamiento también hace mella en ellos. "A veces, tenemos que viajar muchos kilómetros para recoger un solo cadáver. Es muy arriesgado por las minas y los demás peligros", insiste Yukov.

Oleksiy Yukov, ucraniano que rescata cuerpos de fallecidos en la guerra

No siempre consiguen salir airosos de estas situaciones: "Desafortunadamente, hay veces que nos atacan. En esta guerra no hay reglas. Si ven algún movimiento, nos consideran enemigos y empiezan a disparar". Yukov denuncia que han llegado a ser atacados incluso cuando han informado con antelación sobre esta misión y la ubicación donde desarrollarla. Aun así, el trabajo no cesa. Rescatar el cuerpo es el primero de numerosos pasos. El objetivo de este dispositivo es, entre otros, determinar la identidad de las víctimas de esta guerra que parece no tener un fin próximo, atendiendo a las declaraciones de Putin y al nivel de la ofensiva en ambos bandos.

El pasado 25 de febrero, justo cuando se cumplían dos años de guerra, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, cifró en 31.000 los soldados ucranianos que habrían muerto desde el comienzo de la invasión rusa, siendo este el primer balance oficial en varios meses. Un número que dista mucho de los cálculos que hace Rusia, que, hasta el 19 de diciembre de 2023, calculó que 383.000 soldados ucranianos habían muerto o estaban heridos, sin especificar el número concreto de bajas. En esa misma intervención, Zelenski afirmó que hasta entonces 180.000 rusos habían fallecido en la guerra, frente a los poco más de 10.000que reconocía Moscú.