Thomas Gravesen, centrocampista defensivo del Real Madrid durante la temporada 2005/2006, ha publicado un vídeo en el que habla de su etapa como jugador blanco.

El exfutbolista ha desvelado que su mejor recuerdo en el conjunto madridista fue conocer a Woodgate.

"Mi recuerdos sobre estar en Madrid fueron que hice un gran amigo. Fue Jonathan Woodgate. Pasé una gran época con él. Fue una gran persona. Un gran personaje. Al principio estaba lesionado. Siempre me ayudó cuando estaba en el banquillo. Yo tenía muchas amarillas, siempre estaba quejándome. Poniendo excusas. Me avisaba que tenía que ser más disciplinado. Siempre me entendía. Los entrenadores eran muy distintos a los que había en Inglaterra", dice el danés.

 

Ni Gravesen ni Woodgate lograron triunfar en aquel 'Madrid de los Galácticos'. El central británico llegó al club de Chamartín en 2004 por 22 millones de euros procedente del Newcastle, y en su primera temporada las lesiones le impidieron que jugase un solo minuto.

Su debut tuvo que esperar hasta septiembre de 2005 contra el Athletic Club. En su primer partido como jugador merengue, el inglés se metió un gol en propia puerta y acabó expulsado por doble amarilla.

"Contra el Athletic él fue expulsado en casa por doble amarilla. No podía creer que él fuera quien era expulsado" comenta Gravesen sobre el desastroso inicio de blanco del exjugador inglés, que se marchó del conjunto blanco en 2007 rumbo al Middlesbrough.

El exfutbolista del Everton siempre ha sido recordado por ser un mediocentro agresivo y peculiar.

Una de sus jugadas que más se recuerdan en el Bernabéu fue la 'Gravesinha', en la que el danés logró hacer un amago al rival hincando la rodilla contra el césped.

Ante la falta de protagonismo en el equipo, el internacional con Dinamarca salió del Madrid en agosto de 2006 y firmó por el Celtic de Glasgow, último equipo con el que jugó antes de su retirada en 2009.