El Coronavirus COVID-19 ha acabado por forzar la mano de la Fórmula 1 y para salvar la situación para los equipos, se acabó tomando la decisión de retrasar la introducción de la nueva normativa prevista para 2021. Será por lo tanto en 2022, cuando la nueva Fórmula 1 arranque de verdad aunque se espera que durante el próximo año siga adelante el trabajo en los nuevos monoplazas. En la mayor parte de casos, esto es solo una ventaja pero para el equipo McLaren, la situación tiene un desafío añadido al estar previsto un cambio de motores.

Como se anunció hace meses, McLaren firmó un acuerdo con Mercedes para que la marca alemana volviera a suministrarles motores en 2021. El cambio de normativa suponía una oportunidad perfecta pero el retraso del plan del próximo año junto a la idea de mantener la mayor parte de componentes entre esta temporada y la que viene complicaron la vida de los de Woking. Sin embargo, en McLaren lo tienen claro: en 2021 van a usar motores Mercedes pase lo que pase.

Esta decisión se tomó a pesar de la necesidad de usar esencialmente los mismos coches dos años seguidos. La normativa que la Fórmula 1 implantó hace algún tiempo y que asegura que los puntos de anclaje de los motores sean comunes entre todos los fabricantes ayuda a que los propulsores sean relativamente intercambiables. Es gracias a esto, que McLaren podrá plantearse emplear los motores Mercedes en lugar de los Renault que montan actualmente.

Aunque el chasis debe mantenerse común a las temporadas 2020 y 2021, la aerodinámica no se congelará, por lo que en McLaren seguirán teniendo la posibilidad de 're-trabajar' su monoplaza para que este pueda acomodarse a las necesidades de los motores Mercedes. De esta forma, Carlos Sainz y Lando Norris deberían poder seguir contando con coches competitivos que les permitan pelear por subirse al podio. Aunque antes de llegar a 2021 habrá que pasar por un poco claro 2020.

La actual temporada de Fórmula 1 está en el aire tras posponerse las seis primeras carreras de la temporada en Australia, Bahréin, China, Vietnam, los Países Bajos y España, además de cancelarse la séptima prueba en Mónaco. El plan actual es el de que el campeonato empiece en Bakú el mes de junio pero no está ni mucho menos claro que sea posible. Por ello, es perfectamente plausible que el número de carreras a disputarse este año quede gravemente reducido.