Tras un primer día marcado por las secciones heladas que permitieron a Thierry Neuville abrir una brecha de más de 20 segundos tras los dos tramos disputados en la noche del jueves, la jornada del viernes contaba con más de 122 kilómetros cronometrados repartidos en dos bucles de tres tramos. La expectación se centraba en saber quién saldría vencedor en la particular batalla que estaban manteniendo los hombres de Toyota GAZOO Racing y los de Hyundai Motorsport.

Precisamente serían los pilotos de Tommi Mäkinen los que marcarían el ritmo durante todo el día, con Elfyn Evans sumando tres sratchs, seguidos en este caso por los dos mejores tiempos parciales de su compañero, el hexacampeón, Sébastien Ogier, el cual terminaba el día como líder con 1,2 segundos de ventaja sobre el galés y 6,4 respecto a Thierry Neuville, el cual debía conformarse con la tercera plaza de la general y con haber sumado otro mejor tiempo en el último tramo del día.

Los tramos secos se convertían en el patio de recreo para el Yaris WRC, pudiendo exprimir toda la velocidad del modelo nipón en lo que está siendo una edición del Rally Montecarlo atípica, siguiendo la línea de los problemas de las citas invernales para contar con el hielo y la nieve como características principales de su recorrido. Esta situación se ha extendido a numerosas pruebas durante este mes de enero y los organizadores de la segunda cita del Mundial de Rallies, Suecia, mira al cielo esperando a que el blanco elemento pueda aparecer en las próximas semanas para así celebrar la edición de este año sin sobresaltos.

Un día marcado por el accidente de Ott Tänak a gran velocidad:

 

Obviamente la mayor noticia del día estaría marcada por el fortísimo accidente sufrido por Ott Tänak y Martin Järveoja, los vigentes Campeones del Mundo que estrenaban en la cita monegasca su nueva etapa como competidores de Hyundai Motorsport. La pareja estonia se encontraba en disposición de pelear por las primeras plazas junto a Evans, Ogier y Neuville, cuando en el cuarto tramo del recorrido se iba ancho en una curva de izquierdas y sufría una salida de carretera a gran velocidad que dejaba completamente destrozado al Hyundai i20 Coupé WRC.

La seguridad de estos vehículos permitía que tanto Tänak como Järveoja salieran por su propio pie del habitáculo, ayudado por los aficionados allí presentes y esperando a ser evacuados en helicóptero hasta el hospital de Gap donde pasarían los distintos chequeos y lugar en el que se tomaría la decisión de mantenerlos en observación para estar más seguros después de un accidente tan duro como el sufrido por los nuevos competidores de Hyundai. A pesar de esta medida, se descartan lesiones de gravedad, aunque obviamente no se podrán reenganchar a la carrera a través de la normativa Rally2.

Su puesto vacante en la clasificación general sería tomado por Sébastien Loeb y Daniel Elena, cuartos tras los ocho primeros tramos a más de un minuto de su compatriota y gran rival generacional, Sébastien Ogier. El nueve veces Campeón del Mundo de Rallies no se ha encontrado cómodo en ningún momento, lo que le ha llevado inevitablemente a ceder terreno durante todo el día, aunque con la tranquilidad de tener casi un minuto de margen sobre Esapekka Lappi y casi minuto y medio respecto a Kalle Rovanperä, el cual sigue cuajando un buen debut en la categoría reina por delante del otro joven protegido de Toyota, Takamoto Katsuta.

Entre los R5, Mads Ostberg volvía al liderato a pesar de un pinchazo en el bucle matinal que le hacía ceder más de dos minutos respecto a un Ole-Christian Veiby que sufría el mismo problema durante uno de los tramos de la tarde. Apenas 13,9 segundos entre ambos y todavía ocho especiales por delante para determinar el vencedor dentro de la renovada categoría WRC2, en la que Nikolay Gryazin, el segundo Hyundai i20 R5 con apoyo oficial, se encuentra tercero. Eric Camilli es el mejor clasificado entre los vehículos R5, además de ser líder de WRC3, categoría en la que Pepe López debía retirarse el jueves tras una salida de carretera en el primer tramo, aunque podría reengancharse el viernes para seguir sumando kilómetros.