La variante Ómicron y la vacunación están cambiando las reglas del juego. El curso de la enfermedad ha variado significativamente, así como los periodos de contagiosidad, y algunos síntomas como el dolor de garganta son más notorios ahora. Por eso, para adaptarnos a las condiciones actuales, se sigue evaluando cuál es la mejor forma de tomar muestras para las pruebas, tanto para PCR como para test de antígenos. Varios estudios recientes apuntan a que las muestras de garganta están resultando más efectivas que las nasales. Tanto es así que las autoridades sanitarias de Reino Unido han apostado por una toma de muestra mixta, primero introduciendo el hisopo en la boca y después en las fosas nasales. De momento ninguna agencia reguladora se ha pronunciado, pero a la vista de las nuevas evidencias científicas es probable que no tarden en hacerlo.

1. La vacunación y la variante predominante Ómicron han cambiado las reglas

Según la última actualización del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias de España, la variante Ómicron es la responsable de más de la mitad de los casos registrados. Además, el 90% de la población diana ya está vacunada.

Uno de los cambios más notorios es que las personas vacunadas e infectadas con Ómicron presentan por lo general síntomas muy leves, son contagiosas (con resultado de test de antígenos positivo) también se ha reducido, por eso el semejantes a los de un resfriado común (dolor de garganta, mocos, fatiga…) y por un tiempo menor, entre tres y cinco días. El periodo en el que estas personas el aislamiento en personas vacunadas y sin síntomas se ha acortado a siete días.

Todavía es pronto para saber qué cambios se deben a la vacunación y cuáles a la nueva variante predominante del virus. No obstante, la realidad clínica es que las personas vacunadas están presentando síntomas precozmente, entre dos y tres días después del contagio e incluso antes de volverse ellas mismas potencialmente contagiosas. Esto indica que el sistema inmunitario se activa ante cargas virales extremadamente bajas, indetectables en test de antígenos. Por eso es importante no confiarse ante un resultado negativo y repetir el test, sobre todo si los síntomas persisten. Por el contrario, un resultado positivo en test de antígenos es muy fiable: esa persona es contagiosa, tenga síntomas o no.

2. ¿Hay más cantidad de virus en la garganta que en la nariz?

Según los datos obtenidos en los estudios de incidencia más recientes, todo apunta a que en las personas vacunadas la variante Ómicron se reproduce mucho más rápido en las vías respiratorias superiores, afectando más a la garganta que a los pulmones. Esto coincide con la mayor presencia de virus en la saliva de la garganta, y menor en los fluidos de la nariz.

Un estudio preliminar de la de la Universidad de Cape Town recientemente publicado sugiere que las muestras de saliva recogidas mediante hisopo pueden ser más fiables para la detección de Ómicron que las muestras nasales o nasofaríngeas. El estudio se llevó a cabo en Sudáfrica, entre agosto y diciembre de 2021, con 382 pacientes sintomáticos no hospitalizados. La primera parte del estudio consistió en evaluar la fiabilidad de la toma de muestra en pacientes infectados con la variante Delta confirmados por PCR. En este caso, las muestras de saliva dieron positivo en el 71% de los casos, mientras que las nasofaríngeas dieron positivo en el 100%. Sin embargo, aplicando el mismo procedimiento para la variante Ómicron, los porcentajes se dieron la vuelta. La toma de muestra de saliva de la garganta fue fiable en el 100% de los casos, mientras que la muestra nasal solo lo fue en el 86%.

Asimismo, otro estudio revisado por pares y publicado en diciembre de 2021 en el que se evaluó la diferente sensibilidad diagnóstica dependiendo de la toma de muestra, señala que las muestras de saliva de la garganta permitieron detectar el virus por PCR hasta 4 días y medio antes que las muestras nasofaríngeas. Esto indica que actualmente (con la variante predominante y la tasa de vacunación actuales) se está produciendo una mayor concentración de virus en la garganta que en la nariz, al menos en las fases más tempranas de la infección.

3. La toma de muestra mixta ya se usa en cribados y detección precoz

Aunque las evidencias científicas todavía son escasas y falta que algunos estudios se revisen por pares, las autoridades sanitarias de algunos países como Reino Unido están apostando por la toma de muestra mixta. En este vídeo tutorial del departamento de salud pública de Reino Unido se explica cómo utilizar el kit de toma de muestra combinando el frotis de nariz con el de garganta.

La toma de muestra mixta tiene sentido desde el punto de vista químico. El hisopo presenta un algodón absorbente en el extremo capaz de retener muestras de fluidos de diferentes partes del cuerpo. Tanto la saliva como los fluidos nasales quedan retenidos en el algodón y además ambos son solubles en la disolución tampón en la que hay que sumergir en hisopo. Así que, igual que se introduce el hisopo en las dos fosas nasales, también se puede introducir en la boca, y así obtener una muestra combinada más fiable.

Presumiblemente, la toma de muestra combinada permitirá detectar más infecciones en su fase preliminar, cuando Ómicron ha infectado las células de la garganta y aún no ha alcanzado el tracto respiratorio inferior. Esto podría aumentar la eficacia de los cribados y aumentar la detección precoz particular, cambiando la forma de tomar la muestra de los test de antígenos de autodiagnóstico.

4. Las agencias reguladoras todavía no han aconsejado la toma de muestra mixta

Los test de antígenos de autodiagnóstico con toma de muestra por hisopado de nariz se podrían emplear para tomar una muestra mixta, en garganta y nariz. No obstante, de momento ninguna agencia reguladora ha dado esta recomendación, ni la FDA, ni los CDC, ni la AEMPS, ni la EMA… Estas agencias son las que se encargan de regular los medicamentos y los productos sanitarios, y entre sus funciones está el revisar cómo se usan. Por tanto, la indicación de toma de muestra mixta hay que cogerla con cautela, porque todavía no se ha hecho público cuál es el consenso científico.

A la luz de los hechos, es previsible que esta indicación se actualice pronto por parte de las agencias reguladoras, y por eso es importante estar prevenidos e informados.

5. Cómo hacer correctamente una toma de muestra mixta en garganta y nariz

El hisopo convencional (como el que incluyen los test de antígenos de autodiagnóstico) se puede usar a la vez para tomar la muestra en la garganta y en la nariz.

No se debe beber nada ni fumar al menos media hora antes del test. También se aconseja sonarse los mocos justo antes de la prueba.

Primero se realizará la toma de muestra de saliva de la garganta. Para ello hay que introducir el hisopo en la boca y frotarlo a lo largo del paladar blando. Esta es la zona del paladar más cercana a la úvula, al fondo de la boca. Hay que evitar rozar el hisopo con la lengua o los dientes. La toma de muestra puede ser molesta y provocar arcada, pero no es dolorosa.

A continuación, ese mismo hisopo se introduce en una fosa nasal siguiendo las instrucciones del fabricante. Normalmente se introduce unos 2 cm y se gira el hisopo durante 15 segundos. La acción se repite en la otra fosa nasal. A continuación, se introduce el hisopo en la disolución tampón y se procede normalmente con el test.

Hay que recordar que un resultado positivo es totalmente fiable, esa persona está infectada y es potencialmente contagiosa, incluso si no presenta síntomas. Por otro lado, un resultado negativo no exime de seguir cumpliendo con las medidas de prevención.