Santiago Abascal acusó en la tribuna del Congreso a Pedro Sánchez de ser valiente con los huevos de otros. Es normal que al líder del Vox le extraña que alguien pueda mostrar coraje ante cualquier adversidad y crea que solo puede ser valiente por mediación interpuesta, en el caso de Abascal es que ni siquiera es capaz de usar la hombría ajena y ya es tiempo de empezar a preguntarse, aunque de manera retórica, si su virilidad es solo performativa. La cobardía de Abascal alcanza cotas difícilmente calificables cuando se trata de posicionarse de manera contundente ante las actuaciones de Israel y el lobby sionista y defender los derechos de los cristianos y los católicos perseguidos también por la fuerza violenta de Israel. Abascal no es más que el pusilánime que se une al matón del instituto para grabarle mientras agrede a los más débiles ¿Dónde están los huevos de Abascal cuando tiene que darles uso ante el sionismo?

Israel está destruyendo poblaciones cristianas en Líbano y Vox está apoyando a quien lo hace. Las imágenes de un bulldozer israelí destruyendo una estatua de San Jorge mientras se celebra la Semana Santa es una evidencia de la humillación de la extrema derecha española a los intereses extranjeros. No se atreven a expresarse con la contundencia con la que suelen hacerlo con los colectivos vulnerables porque están sometidos política, cultural, y es posible que económicamente, a la voluntad de los sionistas que operan en España con lobbys y organizaciones opacas que están dentro de su organización ocupando puestos de responsabilidad.

El papelón de esta semana de la organización de extrema derecha ante el hecho de que Israel prohibiera al patriarca latino de Jerusalén dar la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro ha provocado que afloraran las críticas dentro de la formación al preguntarse hasta qué punto existe en Vox libertad y agencia para defender al catolicismo ante las barbaridades del sionismo. Pedro Sánchez tuvo la capacidad de marcar el paso de toda la derecha española y posicionarse en medio de la Semana Santa como el defensor de la libertad religiosa y de los derechos de los católicos en el mundo ante la cobardía de los capillitas. Solo cuando el presidente del Gobierno salió a condenar las acciones de Israel contra los católicos se atrevieron, para no quedar más en ridículo, con un mensaje timorato que solo dejó constancia de su escasa capacidad de maniobra para poner en cuestión cualquier acción de Benjamin Netanyahu. El servilismo al sionismo de Abascal y Vox es aún más genuflexo que el que muestra con Donald Trump y alcanza hasta aquellos que han mantenido posiciones antisemitas en el pasado.

Jordi de la Fuente, líder del seudosindicato Solidaridad, ha pasado de llevar parches de Hizbulá en la chupa de motero y de reunirse en hoteles de Beirut con miembros del partido chií vinculado a los ayatolás para callarse como un cobarde y mostrarse sumiso ante los sionistas por un mísero sueldo de comparsa. Ni me imagino el asco que le tienen que tener sus antiguos camaradas del MSR. A los ultras de ACOM no les molesta que su socio en España tenga estos miembros prohizbulá dentro de la formación porque el antisemitismo siempre ha sido un instrumento político, no un convencimiento moral. No les molesta porque necesitan quintacolumnistas comprables en cada país y los más a la venta están en Vox.

A Vox la coyuntura mundial le está complicando la posición en España porque está mostrando su debilidad y la esclavitud política a la que están sometidos. Todavía no somos capaces de entender la dimensión del sometimiento de la extrema derecha española a los intereses de agentes extranjeros, pero poco a poco la iremos conociendo. En un momento en el que las divisiones internas están quebrando a la formación ocurrirá en Vox lo mismo que está ocurriendo en el mundo MAGA y habrá quien empiece a preguntarse por qué se tienen en cuenta mucho más los intereses de Israel y el sionismo que los de España y el catolicismo. Porque si algo ha dejado la semana santa de purgatorio ultra es que entre los intereses económicos de Abascal mediante el sometimiento a los sionistas y la defensa de la libertad religiosa de los católicos el líder de Vox elegirá su cuenta corriente y los intereses de Israel. Los huevos de Abascal están en venta y ya se sabe quién los ha comprado.

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