
Lana Corujo
Editorial: Reservoir Books
Año de publicación original: 2025
Cuando el Premio Aena anunció a sus cinco finalistas a muchos se nos cayó el alma a los pies. Ver sin representación a editoriales pequeñas y sobre todo a escritores jóvenes, nos abrió los ojos. Este nuevo galardón iba a hacer lo que todos: premiar a nombres reconocidos de grandes grupos editoriales —del libro ganador, El buen mal, escrito por Samanta Schweblin, ya os hablamos y muy bien aquí.
Casi año y medio después de su lanzamiento, la novela de Lana Corujo es el séptimo libro más vendido
Entre las ausencias destacaba una por encima de todas las demás: Han cantado bingo, la novela debut de una desconocida escritora de Lanzarote llamada Lana Corujo. Publicado en enero del año pasado, el libro fue muy bien recibido por la crítica, pero ha sido el paso del tiempo y el boca a boca el que lo ha hecho crecer.
Según la web Todostuslibros.com, en pleno mes de abril de 2026, casi año y medio después de su lanzamiento, la novela de Lana Corujo es el séptimo libro más vendido en España, por delante de super ventas como La ciudad de las luces muertas, Mentira de Juan Gómez Jurado o lo último de Carrère.
El porqué del éxito
Todos sabemos que estar entre los más vendidos no es sinónimo de calidad literaria, pero a veces pasa que una novela bien escrita, firmada por un autor desconocido, rompe todas las barreras que se les presuponen y alcanzan al gran público.
Pasó con David Uclés y su Península de las casas vacías. Pasó con Irene Vallejo y su Infinito en un junco. Y ahora, está pasando con esta historia ambientada en la isla de Lanzarote. Un paisaje que toma forma en los volcanes que la habitan. En concreto en uno de ellos, pequeño, abombado y negro, conocido entre los vecinos como El Ahorcado.
Frente a él vive la abuela de la narradora de esta historia y de Aleja, su hermana pequeña. Las dos niñas juegan a veces con el volcán. Se acercan hasta él, lo tocan y corren de vuelta hasta la casa sin mirar atrás, esperando siempre que el Ahorcado no las alcance y se quede con ellas.
Manual de hermanas
Porque Han cantado bingoes una guía de juegos, un manual de infancia, un listado de secretos y confesiones compartidas por dos hermanas. Una relación que se basa tanto en el amor como en el odio. En la sensación de agobio, de falta de libertad, de confrontación constante que surge a veces en un contexto fraternal.
Dos hermanas unidas en sus miedos y tragedias. Separadas en sus anhelos y temperamentos. Juntas comparten secretos y sufrimientos, soportan su cruda realidad y se dan apoyo la una a la otra. Separadas son vulnerables pero libres y sus inevitables peleas les sirven para darse un chute de individualidad.
Cada capítulo lleva, junto al título, un número que marca la edad que tiene la protagonista de la historia
Y esa relación, marcada por un suceso traumático, impregna toda su vida. Y Lana Corujo elige una manera tremendamente original de contarlo. Cada capítulo, la mayoría muy breves, lleva, junto al título, un número que marca la edad que tiene la protagonista de la historia en ese momento.
De esta manera la narración va saltando constantemente por la línea del tiempo, desde los dos años hasta lo 90. Desde que aparece Aleja hasta el último suspiro de la protagonista. Lanzando sin detenerse piezas de un puzle que el lector va colocando como buenamente puede hasta que la imagen definitiva se dibuja en su mente.
Fragmentación y dulzura
Y es ahí donde Han cantado bingo se descubre como un fenómeno original dentro de nuestra narrativa. En esa narración fragmentada, guiada más por temática que por cronología. Un dibujo imposible de descifrar mientras se está pintando pero ante el que, tras das dos pasos hacia atrás, no cabe más que emocionarse.
Descolocado por la fragmentación y mecido por la dulzura, se te va colando bajo la piel un dolor
Porque la otra gran cualidad de esta novela es su lenguaje. Una prosa sencilla y emotiva, con una ternura y una delicadeza deslumbrantes, capaz de cubrir con brochazos de belleza pinceles manchados de horrores y dramas. Solo un ejemplo: "Nos miramos con los ojos como charcas, tan claritos y tan llenos de agua que podríamos reflejarnos en ellos".
Y así, descolocado por la fragmentación y mecido por la dulzura, se te va colando bajo la piel un dolor que al principio no se ve, después solo se intuye, y cuando lo tienes delante ya es demasiado tarde.
Léanlo, superen el hate
Es costumbre en este país ningunear las cosas buenas hasta que la calidad actúa de globo aerostático y, por fuerza, empiezan a subir. Y en ese momento, se ponen en fila una colección de nadies dispuestos a disparar a ciegas hacia todo lo que asciende.
La novela es emotiva sin ser lacrimógena, es tierna sin ser empalagosa y es rotunda sin ser escabrosa
Su intención no es más que reivindicarse ellos, hacedores de nada, y negarse a ir a favor de la corriente. Si todo el mundo dice que algo es bueno, a ellos les parece horrible. Le ha pasado a Uclés, le ha pasado a Lucía Solla Sobral y su Comerás flores y le está empezando a pasar a Lana Corujo.
Bien, háganse un favor a sí mismos y lean Han cantado bingo. Porque la novela merece la pena, es emotiva sin ser lacrimógena, es tierna sin ser empalagosa y es rotunda sin ser escabrosa. Es una muy buena novela, buenísima si tenemos en cuenta que es la primera de una autora joven. No sé si se merece un millón de euros, pero si de mí dependiera, yo se lo daría.
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