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Los pueblos españoles con los nombres más difíciles de creer
Hay pueblos en España cuyo nombre parece una broma, pero existen, tienen ayuntamiento y hasta ferias locales.

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España tiene fama de reunir algunos de los nombres de pueblo más raros del mundo, y basta recorrer el mapa por comunidades para comprobarlo.
Galicia y Asturias
Galicia es, quizás, la gran protagonista de esta lista. En A Coruña conviven pueblos como Ames, Cariño o Brazos con otros de nombre bien distinto. En la provincia también hay un Exipto con su propia pirámide y una aldea llamada Ladrido. En Pontevedra destaca el Porriño, y en Ourense pueden visitarse Melón y Sandiás.
Cantabria, La Rioja, Navarra y País Vasco
En Álava sorprende Páganos, que suena más a advertencia que a topónimo. La Rioja tiene un Cenicero rodeado de bodegas, y en Navarra existe un pueblo llamado, sencillamente, Adiós. Cantabria, por su parte, reúne varios ejemplos curiosos: Correpoco, Llaves, Ajo, Obeso, Cabezón de la Sal o Limpias figuran entre sus municipios.
Aragón
En la provincia de Huesca, un Guasa y un Triste se encuentran a apenas veinticinco kilómetros de distancia. En Teruel están Escucha y Poyo del Cid, mientras que Zaragoza suma Codos, Martes y Montón a la lista de nombres que llaman la atención.
Cataluña y Comunidad Valenciana
En Cataluña destacan Berga, Espolla o L'Ampolla, y en Girona puede visitarse un pueblo llamado La Pera. Esparraguera debe su nombre a los espárragos que crecían en sus tierras, mientras que en el Bajo Empordà existe Ultramort, cuyo origen sigue siendo un misterio. En Valencia hay una pequeña Roma, y en Chulilla o La Aparecida (Alicante) también dejan huella los nombres curiosos.
Región de Murcia
Murcia parece haber apostado por lo simbólico: allí están el Llano de Brujas, Los Infiernos, El Limbo y El Purgatorio. También existen Caravaca, Javalí Nuevo y Javalí Viejo, además de las Torres de Cotillas y Puente Tocinos.
Castilla y León
Zamora concentra algunos de los nombres más llamativos del país, con Peleas de Arriba, Peleas de Abajo y Muelas de los Caballeros. En Salamanca están Sobradillo y Cantagallo, en la Sierra de Béjar. León suma Moscas del Páramo y Calamocos, mientras que Segovia presume de Matamala y Escarabajosa de Cabezas.
Castilla-La Mancha y Comunidad de Madrid
Madrid tiene un Valdemanco y un Cenicientos. En Toledo, las hortalizas inspiraron los nombres de Pepino y Cebolla, además de Tembleque y Consuegra. Cuenca aporta Beteta, Arrancacepas y Brazatortas, y en Albacete se encuentra el pequeño pueblo de Cotillas.
Extremadura
En Cáceres destacan Descargamaría, Cachorrilla y Pescueza, junto a Romangordo. En Badajoz llama la atención Malcocinado, todo un reto para cualquiera que quiera abrir un restaurante allí, y Chillón, a pocos kilómetros de Peñalsordo.
Andalucía
Andalucía cierra la lista por todo lo alto. En Jaén está Guarromán, y en Granada pueden visitarse Güevejar, Murtas o Nigüelas. Cádiz tiene un pueblo llamado Espera, y en Sevilla se encuentran Tocina y Peroamigo. Málaga, por su parte, cuenta con Buenas Noches, todo un contraste con el Adiós navarro.
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