EL MAMÍFERO MÁS TRAFICADO DEL MUNDO

Una "nueva" especie de pangolín del Himalaya podría ayudar a combatir su caza ilegal

La nueva clasificación de los pangolines asiáticos proporciona una herramienta para rastrear el origen de las escamas incautadas y mejorar las estrategias de protección de estos animales, los mamíferos más traficados del mundo.

Pangolín

Pangolín Sinc

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El pangolín es un animal de tamaño mediano que habita África y Asia. Su cuerpo está cubierto por escamas superpuestas, un rasgo muy distintivo, pero que también lo ha convertido en el mamífero más traficado del mundo. La caza furtiva para obtener estas escamas lo sitúa en un elevado riesgo de extinción.

En la medicina tradicional china existe la creencia de que las escamas de pangolín tienen un potente efecto afrodisíaco. Como resultado, el tráfico ilegal supone una enorme amenaza para estos animales. Sin embargo, poner fin a esta actividad no es una tarea sencilla.

Un estudio publicado en Communications Biology confirma que las poblaciones que habitan el Himalaya pertenecen a una especie distinta, Manis aurita, cuya identidad había permanecido sin reconocer durante décadas. Según los autores, esta revisión taxonómica proporcionará nuevas herramientas para combatir la caza furtiva y orientar las medidas de conservación.

La investigación combina el análisis de características físicas con datos de ADN para reconstruir el árbol evolutivo de los pangolines. El trabajo también resuelve una cuestión sobre la clasificación de los pangolines asiáticos surgida en 2025, cuando otro grupo de investigadores propuso que los ejemplares del Himalaya constituían una nueva especie, denominada Manis indoburmanica.

Sin embargo, el nuevo estudio concluye que esos animales ya habían sido descritos en 1836 con el nombre de Manis aurita, una denominación que debe prevalecer según las normas de nomenclatura zoológica.

"No podemos proteger lo que no conocemos y ahora que hemos confirmado que existe esta otra especie de pangolín, podemos utilizar la información para ayudar a proteger a estos animales en peligro", afirma Anderson Feijó, conservador de mamíferos del Museo Field de Historia Natural (EE UU) y coautor del estudio.

Anderson Feijó, coautor del estudio, con pangolines en las colecciones del Field Museum. / Bella Koscal, Field Museum

Anderson Feijó, coautor del estudio, con pangolines en las colecciones del Field Museum. / Bella Koscal, Field Museum

Un ejemplar conservado desde 1836

Para resolver la clasificación, los investigadores recurrieron al ejemplar histórico utilizado para describir Manis aurita en 1836, conservado en el Museo de Historia Natural de Londres (NHM, por sus siglas en inglés). El equipo consiguió secuenciar su ADN y comprobó que coincidía con el de los pangolines actuales del Himalaya.

Según Kai He, investigador del Centro de Investigación de la Biodiversidad del Sur de China de la Universidad de Guangzhou y coautor del estudio, este análisis permitió demostrar que el nombre válido para la especie es Manis aurita.

"La pieza definitiva y más emocionante del rompecabezas llegó del NMH. Gracias a su increíble experiencia y colaboración, el equipo del museo logró secuenciar el ADN directamente del ejemplar tipo histórico de la subespecie nepalí (aurita). Este espécimen data de 1836, lo que significa que tiene casi 190 años", añade He.

Los autores señalan que esta especie presenta diferencias con el pangolín chino. Además, ambas especies ocupan áreas geográficas diferentes que no se solapan.

"En comparación con el pangolín chino, el pangolín del Himalaya tiene un cuerpo más grande, una cola más larga y orejas más pequeñas", señala Feijó. El nuevo nombre de la especie, aurita, hace referencia precisamente a sus orejas características.

Aplicaciones para la conservación

Los investigadores destacan que distinguir correctamente las especies tiene implicaciones para la lucha contra el tráfico ilegal. "En los mercados básicamente solo se encuentran escamas de pangolín, no los animales completos, por lo que resulta difícil saber qué especies están siendo cazadas y de dónde proceden", explica Feijó.

El análisis genético, según los autores, permitirá comparar el ADN obtenido de las escamas con el de las distintas especies e identificar las regiones donde los animales están siendo capturados. Los científicos consideran que esta información también puede contribuir a que los programas de reintroducción utilicen la especie adecuada en cada área de distribución.

"Esta clarificación taxonómica proporciona una base científica crucial para combatir la caza furtiva ilegal y sienta las bases para proteger a esta especie en peligro de extinción y de carácter críptico", afirma Yan Hua, coautor del estudio e investigador de la Academia de Silvicultura de Guangdong.

El papel de las colecciones de museo

El estudio se apoyó en ejemplares conservados en colecciones científicas, algunos con más de un siglo de antigüedad. Según los investigadores, estos materiales permiten estudiar especies que actualmente son difíciles de encontrar en estado silvestre y obtener una representación más completa de su diversidad.

"Si solo dependiéramos de material reciente, la información que podríamos obtener sería mucho más limitada", concluye Feijó.

Referencia:

Anderson Feijó et al. "Revalidation of Manis aurita based on integrative genomic and morphological evidence". Communications Biology.

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