Sin duda ha sido uno de los aspectos más criticados del diseño de los iPhone de las últimas generaciones, el conocido como notch o ceja. Esta “mancha” es esa donde se alojan los sensores y cámaras delanteras que en su conjunto dan pie al Face ID, el sistema de reconocimiento fácil de Apple que sustituyó al Touch ID, el lector de huellas tradicional, por una solución que se ha hecho bastante popular. Tras tres generaciones con este notch, con los iPhone 11 muchos creen que el diseño de estos ya está algo desfasado al seguir apostando por el notch. Y parece que se van confirmando esos rumores que conocíamos hace unas semanas, y que apuntaban a que los próximos iPhone por fin podrían prescindir del notch.

Apple ya trabajaría en eliminarlo

Ha sido uno de los principales leaksters de la industria quien ha desvelado en su cuenta de Twitter los trabajos que está llevando a cabo Apple en relación con este asunto del notch. Según Ben Geskin, Apple está trabajando en reducir el tamaño de todos los elementos de hardware que actualmente alberga el notch, como son los sensores de proximidad, la cámara frontal, el Face ID y en definitiva todo por lo que existe el notch en estos iPhone. Apple estaría trabajando en nuevos prototipos del Face ID con nuevas ópticas, más estrechas, siendo la idea de los californianos llevar todos estos elementos al borde superior del teléfono.

 

De esta manera los nuevos iPhone de 2020 por fin mostrarían un aspecto prácticamente 100% sin bordes, como hemos venido viendo en muchos móviles Android que ya no tienen bordes de ningún tipo o notch en sus pantallas. En el caso de Apple, optaría por otras soluciones diferentes a otros fabricantes, que están utilizando cámaras de fotos frontales retráctiles. Aquí se conservaría completamente la funcionalidad del Face ID, por lo que no habría que recurrir a estas soluciones. También parece que de momento, de ser reales estas informaciones, parece que Apple no apostaría finalmente por el lector de huellas integrado en la pantalla, al menos en los modelos más avanzados.

Sí hemos escuchado que el que consideramos como el iPhone más barato, el iPhone SE 2, Apple sí podría contar con un lector de huellas integrado en la pantalla, en lo que supondría el regreso del Touch ID. Así que esos son los planes de Apple, comprimir el notch en el borde superior del teléfono, mucho más delgado que el actual notch y liberando a la pantalla de esa losa que ha supuesto desde su lanzamiento el notch en la pantalla del terminal de Apple. Además son muchos los que ya reclaman cambios en el diseño del iPhone, más allá del que hemos visto en su cámara en los iPhone 11,, que a algunos les sirve, pero que para la mayoría no ayuda a dejar de lado ese aspecto un tanto desfasado que tiene el diseño de los últimos iPhone. Ojala sea así, y por fin tengamos unos iPhone que aprovechen todo el frontal de la pantalla sin notch alguno de por medio.