Cuando el 72% de los clientes de una empresa solo quiere que les vendan ‘presente’, esa empresa tiene un motivo para abrir sus puertas hoy. Sin embargo, cuando parte de los clientes quieren ‘futuro’, entonces el problema es qué hacer con el negocio pasado mañana.

Si nos desvelamos el significado de la metáfora y hablamos de librerías, del libro impreso y del e-book, la metáfora cobra sentido.

Estudio Laboratorio del Libro

Uno de cada siete lectores que visita una librería lo hace todos los meses.  Y solo el 25%, uno de cada cuatro, le gustaría que su librero también le vendiera e-books; es decir libros en otro formato diferente al impreso, según desvela un informe del Laboratorio del Libro.

En dicha encuesta, lo que queda patente es que los lectores ‘en papel’ esperan que una librería sea una librería: con buen fondo editorial, especializada en alguna temática, con precios asequibles, que no se cope el espacio solo con las últimas novedades, etc.

-Te lo dije.

Son las palabras que, seguro, pronuncia el librero de la vieja guardia. Sin embargo, este informe solo delata la falta de visión futura de un gremio que ve cómo la crisis está tocando de lleno sus negocios.

Repetimos la cifra. Uno de cada cuatro lectores querría que su librero le vendiera e-books. Dicho de otra manera: “no se lo vende”.

El dato en sí destrozaría cualquier plan de negocio. El deseo insatisfecho de la cuarta parte de la clientela alejaría a cualquier inversor de ese sector concreto.

“Estos datos muestran la opinión de quienes son visitantes de librerías no de quienes podrían serlo y no lo son. Quizá algunos productos culturales como el cine o la música podrían atraer a un tipo de público que actualmente no atraen las librerías, acercando al nuevo usuario a los libros”, explican los expertos del Laboratorio del Libro.

Laboratorio del Libro

Lo curioso es que existe una fórmula de compra –vía internet-, no solo para el papel, sino también para el formato digital, que quizás no se está aprovechando por el gremio librero. Sobre todo, porque sus clientes asiduos se gastan de media unos 50 euros al mes. Una demanda que sí la están satisfaciendo las grandes empresas tecnológicas, como Amazon, Google o Apple.

“Si bien un 44% de los usuarios adquiere libros en papel a través de internet, lo cierto es que el porcentaje de compra de libros electrónicos es bajo -el 27%-”, relata el estudio.

-Te lo dije-, repite el librero.

“Creemos que el futuro de las librerías pasa por la venta de libros en papel; si el papel desaparece, la figura del librero también”, indican desde el Laboratorio del Libro.