De vez en cuando aparecen alertas de seguridad importantes por parte de los organismos públicos, por los que se hacen pasar los piratas que buscan sacarnos unos cuartos sin apenas esfuerzo. Se trata en la mayoría de ocasiones de comunicaciones que suelen llegarnos por correo electrónico y que intentan adoptar una apariencia de seriedad de la que carecen y que, como no podía ser de otra manera, nos solicitan un pago a la Hacienda pública, a la Guardia Civil e incluso como en este caso, a la DGT (Dirección General de Tráfico).

Las pautas, además, son siempre las mismas ya que casi todas estas amenazas nos llegan por email, que adornan con todo tipo de logos y elementos identificadores de la agencia por la que se quieren hacer pasar. El caso es que en esta ocasión, ese email que podrías tener en tu bandeja de entrada, comienza con un texto que no deja lugar a dudas: "detectamos en nuestro sistema un registro de multa de transito [sic] no pagada". Solo con esa frase muchos usuarios llegan a pensar que la cosa es importante por lo que, si andan con la guardia baja, podrían llegar a pinchar en algún link o, peor aún, completar un pago en una plataforma fraudulenta.

---------------------------------

---------------------------------

Ese es, precisamente, el objetivo que persiguen los hackers, el intentar llegar hasta nuestros datos bancarios de la forma que sea, tomando como anzuelo esta falsa notificación. Así que como avisan desde la DGT, "no pinches en ningún enlace y elimina el correo". Con eso la amenaza desaparecerá y ya habrás aprendido una lección importante.

Nadie te solicita pagos de esta forma

Lo primero que hay que decir es que ninguna administración pública se dirige a los ciudadanos de esta manera. Todas las notificaciones de organismos e instituciones están sujetas a unas estrictas normas de cumplimiento que exigen una identificación adecuada por nuestra parte, si se trata de un procedimiento digital con DNIe o Cl@ve, o de una carta que llegará a nuestro domicilio con las instrucciones a seguir. Y lo más importante de todo, nunca un requerimiento de pago se llevará a cabo por correo electrónico.

Es importante recordar que este tipo de intentos de phising, no solo quieren que completemos un pago concreto sobre esa multa que dicen que debemos, sino más importante todavía, conocer quiénes somos y robarnos nuestra identidad. Puede parecer un argumento de película de ciencia ficción, pero este tipo de ataques buscan precisamente eso, suplantarnos digitalmente para acceder a nuestras cuentas o recurrir a entidades de crédito y bancarias con las que hacer todo tipo de operaciones en nuestro nombre para obtener dinero.

De ahí que sean importantes los filtros antiSPAM en las bandejas de entrada de nuestro correo electrónico pero, aún más, tener claro que cualquier mensaje del que no conozcamos quien es el remitente, lo eliminemos sin siquiera abrirlo. No solo podrían amenazarnos con una multa como en este caso, sino iniciar la cadena de ejecución de un malware que podría infectar nuestro dispositivo con resultados catastróficos. De ahí que no nos detengamos un solo minuto en analizar si eso que tenemos delante en la pantalla es un fake o no.