A Microsoft ya se le puede atribuir el mérito de convertir un portátil en una tableta o una tableta en un portátil, como se quiera ver. Surface ha sido el primer producto que ha aunado en sí la esencia de estos dos dispositivos. Y ha sido precisamente el empleado de la compañía responsable de diseñar esta línea de productos, Kabir Saddiqui, el que firma la nueva patente obtenida por la multinacional.

El diseño que Microsoft ha registrado es un smartphone plegable, o más bien, desplegable. Consiste en un dispositivo de cierto grosor con dos o tres módulos unidos por bisagras. El terminal se podría utilizar normalmente como un móvil, pero también se podría desdoblar para, al abrirse, dar lugar a una tableta. Son dos dispositivos en uno.

Patente de Microsoft | Microsoft

La idea puede parecer peregrina y complicada, porque resulta fácil imaginar todos los problemas que podrían surgir: que el sistema de bisagras se deteriore con el uso, que las dos pantallas no coordinen bien las imágenes o, sencillamente, que el producto sea frágil.

Con todo, a primera vista parece aparatoso, pero hay que recordar que solamente se trata de una patente. Por el momento Microsoft no ha anunciado planes para desarrollar ningún terminal de este estilo. Lo más cercano a un proyecto así sería la especulación de que podría estar pensando en lanzar un smartphone Surface aprovechando el tirón de la marca.

Una nueva era de no tabletas

Las tabletas han caído en ventas y en interés. En los últimos dos años los usuarios han dejado de comprar compulsivamente y los fabricantes de lanzar nuevos modelos cada año. Y es que con las tabletas no se ha podido obrar el milagro de los smartphones: estos sí que se venden cada año y se lanzan nuevos diseños sin parar.

El ciclo de renovación de las tabletas es más largo que un año y, por si fuera poco, los portátiles ligeros se las han comido. Los dispositivos llamados 'dos en uno' o convertibles, que en definitiva son el modelo de Surface de Microsoft, han triunfado sobre el iPad y sus afines.

Pero parece que Microsoft no se quiere confiar. Su nueva patente revela que la compañía sigue investigando el mundo de las tabletas, incluso de la forma más loca. La empresa fundada por Bill Gates nunca ha tenido una presencia destacada en este mercado, pero si vuelve la fiebre por estos dispositivos –o una variación de los mismos– no se quiere quedar fuera.

Y, quién sabe, quizá el futuro puede estar en este diseño hermafrodita registrado por Microsoft.