YA EN DISNEYLAND
Olaf da el salto al mundo real: así es el robot con IA que habla, camina y muestra emociones
El robot ha sido posible gracias a la colaboración entre Nvidia, Disney y DeepMind.

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Un muñeco de nieve que habla, camina y expresa emociones ya no es solo cosa de películas. El personaje Olaf, de Frozen, ha sido recreado como un robot con inteligencia artificial capaz de interactuar con personas en el mundo real.
La presentación tuvo lugar durante la conferencia tecnológica GTC 2026, organizada por Nvidia en California, donde el propio robot sorprendió al aparecer en escena e incluso mantener una breve interacción con el CEO de la compañía, Jensen Huang.
Este innovador proyecto ha sido desarrollado junto a Disney y DeepMind, con la participación de animadores originales de la película para lograr que el comportamiento del robot sea fiel al personaje. El resultado es un Olaf capaz de caminar, hablar y reaccionar de forma natural ante las personas.
Para conseguirlo, el sistema se entrenó con más de 100.000 simulaciones virtuales en muy poco tiempo. Además, utiliza un motor de física que permite que sus movimientos sean fluidos y realistas, evitando gestos bruscos o poco naturales.
El robot puede detectar la presencia de personas, saludar, gesticular, mover ojos y boca de forma independiente e incluso mostrar emociones. También incorpora detalles característicos del personaje, como la posibilidad de quitarse y ponerse su nariz de zanahoria.
Sin embargo, no funciona de forma completamente autónoma: está controlado por un operador, y la voz que se escucha corresponde a grabaciones del actor original del personaje.
El cuerpo del robot está fabricado con un material blando que imita la nieve, lo que permite interactuar físicamente con él, incluso abrazarlo. Esta combinación de inteligencia artificial, robótica y animación abre la puerta a llevar personajes digitales al mundo real de forma cada vez más creíble.
El público podrá verlo próximamente en una atracción temática dedicada a Frozen en Disneyland París, donde este Olaf "real" servirá como ejemplo de cómo la tecnología está transformando el entretenimiento.
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