CORALES, ESPONJAS Y MACROALGAS EN RIESGO
Por qué el calentamiento del Mediterráneo preocupa tanto a los científicos
Un análisis reciente detecta que las aguas del Mediterráneo se calientan al doble de la media mundial, lo que amenaza especies clave y actividades como la pesca. Los expertos apuntan al cambio climático como principal causa.

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Las temperaturas extremas de este verano no solo se sienten en tierra. Los mares europeos también están registrando valores excepcionalmente altos, y un nuevo análisis de World Weather Attribution (WWA) relaciona directamente este fenómeno con el cambio climático provocado por la actividad humana. Los científicos advierten que el calentamiento de las aguas pone en riesgo los ecosistemas marinos y podría intensificar ciertos fenómenos meteorológicos extremos en tierra firme.
La investigación analizó cuatro zonas costeras europeas, desde el Mediterráneo hasta el norte del continente, y encontró que el aumento de temperatura en los mares supera el promedio del calentamiento global. El caso más llamativo es el del Mediterráneo, cuyas aguas se están calentando aproximadamente al doble de la media mundial.
Para determinar el origen de este fenómeno, los investigadores compararon las mediciones registradas con distintos modelos climáticos. Sus resultados apuntan a que gran parte del calentamiento observado está relacionado con el cambio climático, provocado principalmente por la quema de combustibles fósiles como petróleo, carbón y gas natural.
Cifras que preocupan
Este verano deja cifras que ayudan a dimensionar el problema: en 2026, cerca del 90% del golfo de Vizcaya y el 80% del Mediterráneo occidental están atravesando olas de calor marinas severas.
Sin la influencia del calentamiento actual (de aproximadamente 1,4°C, asociado a la actividad humana), los científicos estiman que las zonas afectadas serían mucho menores, alrededor del 40%. En el Mediterráneo oriental, la superficie sometida a estas condiciones pasaría del 70% al 9%, mientras que en las costas célticas europeas bajaría del 80% al 30%.
Claire Bergin, investigadora del Centro de Investigación Climática ICARUS de la Universidad de Maynooth, explica que el cambio climático de origen humano ha sumado aproximadamente 2°C a la temperatura del Mediterráneo, y más de 1,3-1,4°C en los mares de Europa occidental.
Aunque unas aguas más cálidas puedan resultar atractivas para quienes buscan buen clima en la playa, el fenómeno trae consecuencias mucho más serias para el medio marino y para las comunidades que dependen de él.
Especies en riesgo y economías afectadas
Las olas de calor marinas pueden provocar episodios de muerte masiva en especies clave para el equilibrio de los ecosistemas, como corales, esponjas y macroalgas. La pérdida de estas poblaciones puede generar alteraciones en cadena que terminen transformando de forma importante los ecosistemas costeros. El aumento de temperatura también puede afectar la disponibilidad de alimento para muchas especies.
Las consecuencias también pueden extenderse a actividades económicas como la pesca y la acuicultura. Según los investigadores, el calentamiento esperado en las próximas décadas podría superar la capacidad de adaptación de muchas especies y comprometer pesquerías importantes, como las de bacalao, abadejo, caballa, vieira y langosta.
A esto se suma otro riesgo: el aumento de temperatura puede facilitar que especies invasoras se instalen en zonas donde antes las condiciones térmicas se lo impedían.
En España, las consecuencias ya se están notando. Ángel Borja, investigador del centro tecnológico AZTI, señala que la península ibérica está entre las zonas especialmente expuestas a este fenómeno. En el País Vasco, el agua llegó a los 25°C a finales de junio y se mantuvo alrededor de los 24°C durante todo el verano, valores que antes solo se registraban de forma puntual en agosto.
El calentamiento de las aguas también puede afectar la atmósfera: al aumentar la capacidad del mar para aportar humedad al aire, puede favorecer la formación de tormentas más intensas y episodios de lluvias extremas.
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