Con tan solo 19 años, la joven soldado Shamika Burrage sobrevivió a un terrible accidente de tráfico. Tras salir despedida del vehículo en el que viajaba acabó arrastrándose por el asfalto donde terminó gravemente herida y perdió su oreja izquierda.

Tras recuperarse de sus heridas más graves y sin resignarse a que tendría que llevar una oreja ortopédica se planteó otras posibles opciones. Fue entonces, en el centro médico del Ejército de Texas dónde le propusieron este novedoso tratamiento de hacerle 'crecer' una oreja en su propio cuerpo y trasplantársela después. Burrage al principio no estaba muy segura de este sistema pero finalmente aceptó. Según ha publicado la propia web del ejercito estadounidense.

Los cirujanos empezaron por extender parte de la piel del antebrazo de Burrage, cuando esta se estiró lo suficiente los doctores extrajeron parte del cartílago de las costillas y le dieron forma de oreja y se lo injertaron debajo de la piel sobrante del antebrazo. Al ser parte de su propio cuerpo no ha sufrido ningún tipo de rechazo y se han creado arterias y venas frescas e incluso un nervio según sus médicos, que una vez la oreja sea trasplantada definitivamente a su posición final, hará que Shamika Burrage pueda sentir con la oreja de nuevo.

Han pasado dos años desde el accidente y a la joven soldado todavía le quedan dos cirugías más sin embargo se encuentra optimista con el proceso.