El cáncer continuará extendiéndose en todo el mundo, particularmente en los países en desarrollo, con casi 22 millones de nuevos casos anuales que se prevén para 2030, frente a 14 millones en 2012, según informa la Organización Mundial de la Salud en su "Informe Mundial del Cáncer 2014".

A pesar de los grandes avances en los tratamientos disponibles, se espera que las muertes aumente de 8,2 millones en 2012 a 13 millones en 2030. Al respecto, más de la mitad de estos cánceres se podrían evitar si los conocimientos actuales fueron debidamente aplicada, según afirma la organización.

Además, advierte de que los países con ingresos bajos y medios serán los más afectados debido a que muchos de "ambos están mal equipados para hacer frente al creciente número de pacientes con cáncer", así lo ha expresado Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud. Lo ha hecho en la presentación del "Informe Mundial del Cáncer 2014" publicado por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, un organismo especializado de la OMS, con sede en Francia, en Lyon. 

En la realización del documento, de más de 600 páginas, intervienen 250 expertos de 40 países para examinar los principales datos disponibles. De acuerdo con la información disponible, de 2012, el cáncer de pulmón ocupa el primer lugar de los cánceres más comúnmente diagnosticados (1,8 millones, el equivalente al 13%). Le sigue el cáncer de mama (1,7 millones de casos con un 11,9 % a nivel proporcional) y el cáncer de colon (1,4 millones, 9,7%). 

Respecto a la mortalidad, el cáncer de pulmón es el más mortal, con 1,6 millones de muertes en 2012 (el 19,4% de todas), seguido del cáncer de hígado (800.000, un 9,1%) y el cáncer estómago (700.000 o el 8,8%). 

Acerca de la diferencia de sexo, los hombres son quienes más padecen cáncer, representan el 53% de los casos y el 57% de las muertes y, por distribución geográfica, más del 60% de los casos y el 70% de las muertes se producen en África, Asia y Amércia Latina.

En las próximas décadas se espera que la situación empeore, lo que representa un gran desafío para los sistemas de salud en los países con ingresos bajos y medios.