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PSICOLOGÍA

No, beber gintonic no te convierte en un psicópata

Un estudio encuentra una ligera asociación entre el placer por las bebidas amargas y algunos rasgos típicos de los psicópatas

Gin Tonic

Didriks Gin Tonic

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Decía el investigador y sexólogo Alfred Kinsey que los seres humanos tienden a considerar cualquier comportamiento inusual como psicópata. Lo que es más raro es que alguien te etiquete como tal simplemente por que te guste una bebida tan popular como el gintonic. Eso es lo que ha sucedido recientemente, cuando muchos medios se han hecho eco de un estudio que, según aseguraban, indicaba que si te gustaba esta bebida es porque eras (o podías ser) un psicópata.

Resulta que esta supuesta afirmación surge de un artículo científico publicado en la revista 'Appetite'. Sin embargo, basta echar un vistazo al documento para comprobara que en él no se hace ni una sola referencia a esta bebida. Es más, el estudio no proporcionó ninguna prueba de que la preferencia por bebidas amargas como el café, la cerveza o la tónica tenga ninguna relación con la psicopatía.

En realidad, lo que hicieron los responsables de este estudio, dos investigadores del Instituto de Psicología de la Universidad de Innsbruck, fue analizar si la preferencia por sabores amargos estaba relacionada con rasgos de personalidad antisociales, incluida la psicopatía.

Los investigadores midieron la personalidad de los voluntarios usando un sencillo test con el que evaluaban los tres rasgos conocidos como la "tríada oscura": la psicopatía, el narcisismo y el maquiavelismo. Estos tres elementos constituyen el núcleo de estudio sobre los comportamientos desaprensivos y egoístas desde finales de la década de los setenta.

Seguidamente, midieron las preferencias de sabor, algo que hicieron de dos formas diferentes. En primer lugar, se proporcionó a los participantes una lista de diez alimentos y bebidas amargas, entre los que se podían encontrar el café, la tónica, la cerveza, los rábanos y el apio. Estos alimentos tenían que ser clasificados en una escala de 1 a 6, donde el 1 es muy desagradable y el 6 muy agradable.

Después, los investigadores pidieron a los participantes que calificaran su gusto general por los alimentos y bebidas amargas, utilizando la misma escala y promediaron las puntuaciones para crear una medida general de las preferencias de sabor amargo para cada uno de ellos.

Entonces compraron los resultados y observaron que no había ninguna relación entre las puntuaciones de psicopatía y la preferencia por sabores amargos particulares. Es decir, aquellos participantes que tenían puntuaciones más altas de psicopatía no tenían un gusto especial por los alimentos y bebidas amargas de la lista. Entonces ¿de dónde vienen esos titulares?

Lo que sí encontraron los científicos fue una débil correlación entre las puntuaciones de psicopatía y las preferencias por los sabores amargos en general. Por lo tanto, lo más que se podría decir, teniendo en cuenta que la correlación es muy débil, es que las personas que tienen rasgos de psicopatía pueden ser un poco más propensas a expresar preferencias por cosas amargas.

Así que podéis beber gintonic tranquilos —con moderación— sin sentir que os estáis convirtiendo en un psicópata. Al fin y al cabo, no es la primera vez que se hacen afirmaciones falsas sobre esta bebida, como cuando Winston Churchill dijo que el gintonic había salvado “más vidas y mentes de hombres ingleses que todos los doctores del Imperio”. Ni tanto, ni tan calvo.

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