Estaremos de acuerdo en que Twitter es uno de los grandes inventos del presente siglo XXI, motor de algunas de las movilizaciones sociales más importantes de los últimos 15 años y que, por desgracia, tiene una cara oscura: la de esos usuarios que, escondidos en la mayoría de los casos en cuentas que no ofrecen información de quiénes son, atosigan, persiguen, acosan o, directamente, insultan a todos los que no piensan como ellos.

Estos haters, trols, o como queráis llamarlos, tienen los días contados porque desde la red social van a poner coto a esos desmanes. Ha sido Suzanne Xie, la directora de administración de productos de Twitter, la que se ha encargado de anunciar durante el CES 2020 de Las Vegas estos cambios que buscan, según sus palabras, "frenar el acoso y la intimidación online" además de mantener una buena "salud de las conversaciones públicas".

Para conseguirlo, no hay mejor opción que la de permitir a un usuario escoger quiénes van a poder participar en las conversaciones que publique. Cuando subimos un tuit, cualquiera que pase por allí puede dejar su opinión: unos serán más educados, otros menos, pero lo que a buen seguro no querréis aceptar es que entren personajes que solo buscan reventar lo que se dice con insultos o faltas de respeto –y de ortografía. Eso suele ocurrir, sobre todo, cuando los afectados no se conocen de nada y entonces parece que da lo mismo perder las normas de educación más elementales.

Cuatro opciones de participación

El caso es que cuando estos cambios se hagan oficiales y lleguen, tanto a la plataformas como a las aplicaciones en ordenadores y dispositivos móviles, antes de publicar un mensaje podremos escoger entre cuatro alternativas: Global, Grupo, Panel y Declaración. La primera de ellas, en realidad, no cambia absolutamente nada de como funciona ahora mismo la red social, ya que no impondrá restricciones para que cualquier usuario que lea lo que escribimos entre a dar su punto de vista.

Sin embargo, la segunda sí supone un cambio porque limita la participación a los usuarios que seguimos y a los que mencionamos, de tal forma que cualquier otro que pase por allí, no podrá aportar su conocimiento en insultos y faltas de respeto. Esta es, seguramente, la que más utilizaremos, lo que nos llevará a ser muchísimo más selectivos con las personas y perfiles a los que seguimos.

La tercera es la llamada Panel. En este caso los tuits que publiquemos solo podrán ser respondidos por las personas a las que hayamos mencionado en el mensaje. Nadie más. Será como si creáramos un chat en WhatsApp pero con la diferencia de que todo lo que digamos allí lo podrán leer los cientos de millones de usuarios de la red social.

Para el final queda la opción más restrictiva de todas. El modo de publicación llamado Declaración y que es precisamente eso: una herramienta para que políticos, artistas, profesionales o cualquier otra persona –que lo considere oportuno– pueda escribir algo sin dar opción a que nadie conteste qué le parece. Es como dar una rueda de prensa sin preguntas, aunque corremos el riesgo de que dejen de seguirnos nuestros followers porque, si por algo se caracteriza Twitter, es por la facilidad para entablar conversaciones con todo el mundo.