El primer consejo para proteger tu vivienda de ladrones y amigos de lo ajeno es muy sencillo: evita dejar señal de que la casa está vacía cuando te vas de vacaciones. Algunas son inevitables, pero cuida de todas las que estén en tu mano para hacerlas lo menos perceptibles posible.

Un aparato programador, que encienda y apague la televisión o las luces cada día a una determinada hora, te puede ayudar a aparentar que en la casa hay alguien.

Es importante no cerrar las persianas del todo, sino dejarlas a media altura. Nada delata más la soledad de un inmueble que el hecho de no abrir las persianas durante varios días. Es recomendable también echar las cortinas para ocultar tus objetos de valor.

Presta atención al teléfono fijo. Es importante que recuerdes desviar tus llamadas a otro terminal. Si no deja de sonar, te delatará. Del mismo modo, pide a alguien de confianza que recoja tu correo para que tu buzón tampoco pueda servir de pista a los ladrones.

Otro detalle es el jardín. La parcela de tu casa es siempre el primer escaparate de la misma: un césped muy alto o descuidado también es un síntoma de ausencia y un chivato para el ladrón.

Importante: no presumir (o si lo haces, al menos con cabeza). Las fotos y vídeos colgados en redes sociales durante tus vacaciones también activan el olfato de los cacos. Ten en cuenta que así se lo estás poniendo muy fácil.

No te fíes del típico truco de la luz encendida. Una lámpara o bombilla encendida 24 horas al día durante 15 días seguidos también acaba levantando sospechas. Pasa de parecer un descuido de alguien que habita en la casa a entenderse como un movimiento estudiado.

Disfruta de tus vacaciones y días libres fuera de casa pero antes dale al play a este vídeo de laSexta Xplica para dejar una casa protegida.