Thierri Gagui tiene 61 años y todos los miércoles va al colegio. No sabía leer ni escribir pero ahora todo ha cambiado: "Antes no podía expresarme, me daba vergüenza hablar, tenía miedo". Ahora es la presidenta de la cooperativa de mujeres agrarias de su comunidad en Dema, en Costa de Marfil.

Angeline tiene 33 años y cuatro hijos y es miembro de cooperativa agraria en Dema. Cuando ella fue niña tampoco tuvo opciones, entonces la mujer no estaba hecha para ir a la escuela, al menos, eso era lo que pensaban los que mandaban en la aldea: "Ahora ya hay mujeres ministras, hay mujeres presidentas del Gobierno".

El 60% de las mujeres en Costa de Marfil no han podido ir a la escuela. Global Humanitaria lleva 10 años trabajando con ellas, ha puesto en marcha varios proyectos de alfabetización, les dan herramientas para defenderse en la vida, y algo más importante: les da derechos.

"Es un ejercicio de justicia para devolverles a las mujeres el derecho que les fue robado cuando eran niñas, por una concepción retorcida de su rol en la sociedad", explica Cristina Saavedra, directora Global Humanitaria en Costa de Marfil.

Más de 3.000 mujeres han asistido ya a estas clases, y habrá más. Otro paso adelante para que África sea un día libre.