Una conversación privada, entre juez e imputado, días antes de llamarlo a declarar, y en el propio despacho del magistrado. Eldiario.es publica las grabaciones de esa conversación, en la que el juez parecería estar acordando con el empresario el contenido del interrogatorio.

"Cuando yo te haga esas preguntas y tu contestes, lo que tienes que decir es que voluntariamente, porque si yo te requiero no me sirve. Voluntariamente yo esto lo puedo demostrar, ¿si?", le dice el juez. Míguel Ángel Ramírez, contesta: "No, cuando tú me haces la pregunta, me podrás decir: ¿Pero esto que me está diciendo lo puede demostrar?".

Esa maquinaria sería, supuestamente, un acuerdo entre juez e imputado. La parte del trato de Miguel Ángel Ramírez, colaborar para acabar con la carrera de Victoria Rosell, a la que, según eldiario.es, el juez llega a insultar durante la conversación.

En otro momento, se oye al juez insistiendo en la necesidad de poner énfasis en los negocios que Ramírez tiene con la pareja de Rosell. Aunque la empresa que se investigue en el procedimiento, no tenga nada que ver con ello.

A cambio el juez pone encima a la persona que tiene que interrogar, que su causa quede archivada. En un comunicado, el juez Salvador Alba niega cualquier reunión privada con el empresario, y cualquier tipo de trato con él.