Las británicas Jessica Learmonth y Georgia Taylor-Brown ganaron una prueba preparatoria para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Ambas se dieron la mano para celebrar su gran resultado.

Sin embargo, la organización hizo que el final fuese más amargo para ambas triatletas. Cogieron el reglamento y descalificaron a ambas, una decisión que ha sido muy controvertida.

Lo cierto es que la norma 2.11.f en la que se basaron los jueces quita la razón a Learmonth y Taylor-Brown: "Los atletas que terminen en una situación de empate artificial, donde no se hayan hecho esfuerzos para separar sus tiempos de finalización, serán descalificados".

Tras esta descalificación, Flora Duffy acabó imponiéndose en la prueba. Mike Cavendish, director británico de deporte de alto rendimiento, calificó de "decepcionante" esta descalificación.