URBANOS DE ENTRE 2,5 Y 4 METROS
Fiat prepara sus futuros coches eléctricos pequeños para 2028 y descarta, por ahora, un nuevo Lancia Delta
Arnaud Belloni, responsable de Fiat y Lancia, sitúa los futuros 'e-cars' de Stellantis en el terreno natural de la marca italiana y confirma que el sucesor del 500 ya está tomando forma sobre el papel.

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Fiat quiere volver a tener peso en el segmento de los coches pequeños eléctricos, pero todavía habrá que esperar. La marca italiana confía en desempeñar un papel importante en los futuros e-cars que prepara Stellantis, una familia de vehículos urbanos de entre 2,5 y 4 metros de longitud cuyo desarrollo no llegará, en principio, antes de 2028.
Arnaud Belloni, recién nombrado consejero delegado de Fiat y Lancia, considera que este tipo de automóviles encaja con la trayectoria de Fiat, aunque resta importancia a la fecha de lanzamiento. Según explicó durante un encuentro con medios en el Salón del Automóvil de París, la marca ya dispone de una gama urbana que incluye el Topolino, el Panda, el Grande Panda y el 500. Los nuevos eléctricos deberán completar esa oferta cuando llegue el momento.
Belloni no ha adelantado detalles técnicos ni precios de los futuros modelos, pero sí ha dejado entrever que Fiat prepara una sorpresa. La apuesta pasa por mantener su presencia en los coches de dimensiones contenidas, un territorio en el que el diseño, el precio y la facilidad de uso tienen un peso especial, y en el que los fabricantes chinos también están ganando terreno.
El próximo Fiat 500 ya está sobre el papel
Uno de los modelos que más condicionan la estrategia de la marca es el 500. Su condición de icono complica cualquier renovación: cambiar demasiado puede alejarlo de su identidad, pero mantenerlo prácticamente igual tampoco basta para responder a las nuevas exigencias del mercado.
«Es como el Porsche 911 de Fiat. Si quieres hacerlo de nuevo, la modificación es pequeña», explicó Belloni, quien confirmó que la marca ya tiene algunos bocetos de la próxima generación. No quiso avanzar detalles, aunque sí dejó una idea clara: «Seguro que será un Cinquecento».
La declaración apunta a una evolución que conservará los rasgos esenciales del modelo, en lugar de romper con su historia. Fiat ya ha demostrado con el Topolino que puede recuperar referencias de su pasado para crear un vehículo adaptado a las necesidades actuales, aunque en este caso el resultado no tenga una relación directa con el modelo original.
El directivo defiende precisamente ese legado como una de las ventajas de Fiat frente a los nuevos competidores chinos. «Pueden copiarnos, pero no pueden tomar nuestro legado», afirmó. La cuestión será convertir esa identidad histórica en productos capaces de competir también en tecnología, precio y diseño, más allá de la nostalgia.
Mientras llegan los futuros e-cars, la marca confía en su gama renovada y en el próximo lanzamiento comercial de los Fiat Grizzly y Grizzly Fastback, con los que pretende recuperar presencia en el terreno de los coches familiares. Belloni, no obstante, reconoce que todavía echa en falta una propuesta que responda a una fórmula cada vez menos habitual: un familiar tradicional que no sea un SUV.
Lancia se integra en la estructura de Fiat
La reorganización también afecta a Lancia, que queda bajo la responsabilidad de Belloni. El directivo considera que la integración en la estructura comercial de Fiat puede ayudar a la marca prémium a ampliar su presencia en Europa, aprovechando una red de concesionarios con mayor cobertura territorial.
El primer paso será consolidar los dos modelos que centran ahora sus planes: el Ypsilon y el nuevo Gamma. Este último, presentado recientemente, adopta una carrocería fastback de estilo crossover y contará con versiones híbridas y 100% eléctricas. Belloni lo considera un producto adecuado para el mercado europeo, aunque su éxito dependerá de su capacidad para encontrar compradores en un segmento muy competido.
La hoja de ruta, por el momento, no contempla ampliar la gama a corto plazo. «Ypsilon y Gamma. Paramos ahí y pensamos en un nuevo plan. Si funciona, hablaremos de futuro», explicó el responsable de ambas marcas.
Sus palabras también enfrían las expectativas sobre un posible regreso del Lancia Delta, cuyo nombre ha aparecido en anteriores especulaciones sobre el futuro de la firma. Belloni fue tajante al señalar que ese modelo «no está planificado». Por ahora, Lancia tendrá que demostrar que puede sostener su relanzamiento con los dos vehículos previstos antes de comprometerse con una gama más amplia.
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