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TREKKING Y ESCALADA PARA TODOS EN WADI RUM

Descubrir rutas secretas en el desierto de la mano de los beduinos

Un laberinto de paisajes de rocas monolíticas que alcanzan los 1.750 metros de altura en pleno desierto se convierten en un reto natural para escaladores y excursionistas.

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Sin duda, Wadi Rum es uno de los must cuando uno decide visitar Jordania. Desfiladeros de piedra imposibles, llanuras sin fin, una paleta de colores asombrosa… “Inmenso, solitario... como tocado por la mano de Dios” así lo describió el el arqueólogo y escritor británico Thomas Edward Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia.

Wadi Rum es un lugar sobrenatural, en el que se elevan imponentes grandes montañas de piedra arenisca talladas por la erosión, montañas de formas extravagantes.

Gracias a estas montañas, existen infinitas rutas de trekking y escalada que realizar en el desierto y que hasta hace muy poco tan solo conocían los beduinos. Rutas que ahora tú también puedes explorar si decides acercarte al desierto más fascinante.

Rutas para todos, de diferentes niveles de dificultad, que se van a convertir, sin duda, en toda una aventura.

Wadi Rum
Wadi Rum | Turismo de Jordania

Caminata por el Siq el Barrah

Empezamos con la ruta perfecta para los principiantes en este deporte. Una ruta que a pesar de ser fácil, requiere que estés un poco en forma ya que no dejar de ser un trek por el desierto.

Esta formidable excursión comienza en uno de los famosos desfiladeros de Wadi Rum, el espectacular cañón Siq el Barrah, de 5 kilómetros. Los cañones de Jordania son perfectos para echar una cabezadita a la sombra, pasear en camello y en general, disfrutar del ambiente tan especial de las entrañas del desierto.

Atravesar el cañón de Raqabat hasta el Jebal burdah bridge

Acompañado por un guía local, esta ruta te permitirá disfrutar de un emocionante trek a través del corazón del Jebel Umm al-Ishirin, pasando por entre los laberínticos siqs del cañón de Rakhabat.

La desembocadura oeste del cañón queda al lado del pueblo Rum. Y desde el extremo este del cañón se puede cruzar el valle hasta las inscripciones de Anfasishi-ya, 600 metros al sur del campamento beduino y después regresar a pie hasta el pueblo.

Otra opción, si tienes nociones de rapel, es volver por el oeste a través de la cadena montañosa que hay junto al cañón de Khazareh.

Y para completar la jornada, en una hora más o menos se puede culminar la subida al Jebal burdah, el puente más famoso de Jordania. Un imprescindible para todos aquellos que no sufren de vértigo. Las vistas son fabulosas.

Puente Al Jebal burdah
Puente Al Jebal burdah | Turismo de Jordania

Alcanzar la cumbre del Jabal Khazali

Esta subida es solo para expertos ya que hay pasos de nivel III y IV, e incluso los expertos deberán ir siempre acompañados por un guía profesional. Basta con adentrarse 150 metros para disfrutar del frescor y la sombra de la que gozaban sus antiguos residentes. Además vas a poder ver inscripciones antiguas como dibujos de avestruces o una mujer dando a luz.

Es necesario ir con cuerdas y se tarda unas 6 horas entre subir y bajar, horas que bien merecen la pena por la sensación y las vistas al alcanzar la espectacular cima del Jabal Khazali de 1.420 metros.

Ascenso hasta el Jabal Rum

Esta es la ruta más complicada de todas, y apta solo para escaladores experimentados. El recorrido comienza en el pueblo donde deberás montar en un jeep que te llevará al lado oeste del monte Jabal Rum. Y ya desde all´´i podrás comenzar a subir la montaña por la ruta beduina tradicional.

Este ascenso tiene una calificación de grado 3 y te llevará de 4 a 5 horas. Eso en subir, porque para bajar son unas 6 horas en las que tendrás que hacer varios rappels.

Otra opción más aventurera es hacerla en dos días, llevándote un saco de dormir y disfrutando desde la cima del mejor atardecer de Wadi Rum a 1.754 metros de altura. Mágico.

Wadi Rum
Wadi Rum | Turismo de Jordania

La mejor forma de terminar cada una de estas rutas es compartiendo un plato de mansaf, el plato tradicional de la cocina jordana, y mucho té, en cualquiera de los campamentos beduinos que hay en el desierto. No hay nada como disfrutar de la tranquilidad de la noche, alrededor del fuego, y deleitarte con historias bajo un manto de estrellas. Todo mientras se escuchan los resoplidos de los camellos y el silencio de la naturaleza. Es, para quien lo ha vivido, una experiencia inolvidable. Más información: Turismo de Jordania

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