La red social de vídeos cortos TikTok se ha convertido en un imán para los más jóvenes, tanto que desembarcan en ella a edades muy tempranas. Las consecuencias son previsibles. La aplicación actúa con los más pequeños como con el resto de usuarios, pues no se hace distinción por edades. De ahí que se haya acusado a la compañía de recopilar ilegalmente datos de menores de 13 años.

La Federal Trade Commission (FTC), el organismo regulador estadounidense que protege a los consumidores en Estados Unidos, ha multado con 5,7 millones de dólares a TikTok por recopilar ilegalmente información sobre menores de 13 años. Es la sanción más alta que ha cursado la FTC por un asunto de privacidad.

De procedencia china, TikTok se formó a partir de Musical.ly, una aplicación de vídeos cortos centrada en la imitación de cantantes. Fue en noviembre de 2017 cuando recibió el espaldarazo para empezar a crecer de forma vertiginosa. Aquel mes la app pasó a engrosar las filas de la compañía china ByteDance, que disponía de su propio software de vídeos. Ambos se fusionaron y nació TikTok.

Su carrera ha sido imparable. Algunos dicen que será el nuevo Facebook, que se ha llevado de calle al público que no quería estar en esta vieja red social, a los más jóvenes, a los más difíciles. El pasado año TikTok superó de hecho a Facebook, a Instagram, a Snapchat y a YouTube en descargas mensuales en las tiendas de aplicaciones. Un crecimiento que le ha llevado a tener 500 millones de usuarios a día de hoy, muchos de ellos de corta edad, un bien preciado para otras plataformas y también para los anunciantes.

Pero esa corta edad de su audiencia también es su maldición. La plataforma señala que no admite a menores de 13 años, pero lo cierto es que esto no es fácil de controlar. Muchos de los usuarios son niños, sobre todo los que tenían cuenta en Musical.ly.

Y cuando un niño entra en TikTok, la aplicación accede automáticamente a su nombre, su número de teléfono, su dirección de email, su biografía y sus fotos de perfil. Un buen montón de información para alguien que seguramente no entienda los riesgos relacionados con la privacidad.

En Estados Unidos, la legislación prohíbe a las compañías recopilar información de los menores de 13 años sin el consentimiento de sus padres. Algo que evidentemente TikTok no tiene porque no lo exige. No tendría sentido que lo hiciera si a los menores de 13 les está vetada la entrada. En esta normativa y en la actuación, que la FTC juzga deliberada, por parte de TikTok se sustenta la multa.

Sin embargo, hay cuestiones más preocupantes aún que TikTok debe afrontar, si quiere hacerse un hueco entre las grandes redes sociales. Especialmente inquietante es la facilidad que tienen adultos para contactar con menores de corta edad en la plataforma, una puerta abierta a casos de pederastia ante la que la compañía no ha actuado con la necesaria premura.