Snapchat no siempre ha sido el mayor adalid de la privacidad y la seguridad de los datos, como ya hemos contado en varios artículos, en los que se muestra la opacidad de la empresa ante los distintos 'bugs' que se encuentran los hackers. Quizá por ello (o por el momento pre-Halloween) la modificación de su política de uso asustó un poco a los usuarios.

Dos de los párrafos de la discordia de los nuevos términos de Snapchat son los siguientes:

“Concedes a Snapchat una licencia mundial, perpetua y sin compensación económica (…) de exponer y mostrar públicamente el contenido en cualquiera de las formas y en cualquier   de los medios de distribución (actual o por desarrollar)”.

“Otorgas a Snapchat y a sus socios el derecho mundial y sin restricciones y la licencia para utilizar tu nombre, imagen y voz en todos los canales de distribución (actual o por desarrollar)”

Estas frases ponen nervioso a cualquiera y hacen presuponer que la compañía del fantasma en su logo iba a usar los snaps privados para lo que le viniera en gana, incluso en espacios promocionales y sin consentimiento.

Sí, muchos pensaron que ese 'selfie' comprometido podría verlo alguien más que tus amigos. Pero nada más lejos de la realidad. Todo era una fantasmada... O eso dice Snapchat en una entrada de blog aclaratoria. Por cierto, bastante más clara que la que hizo Microsoft con Windows 10...

Nuevas condiciones de Snapchat

La compañía afirma que continuarán borrando todo lo que compartas de sus servidores, una vez sea visto o expire, por lo que es “imposible que pueda compartirlo con anunciantes u otros socios”.

Los dos párrafos que hemos citado están destinados a la sección Live Stories, una especie de muro colaborativo en el que los usuarios pueden subir vídeos y fotos, generando una especie de 'storytelling' gigante que todo el mundo puede ver y que puede ser utilizado en otras plataformas.

En este apartado público es en el que Snapchat quiere ponerse las pilas con los anuncios, según cuentan medios como 'Re/Code' y es cuando tu contenido podría ser utilizado para fines comerciales. También han empezado a cobrar por ver varias veces contenidos desaparecidos.

La nota de la red social de los mensajes efímeros tranquiliza un poco, ya que se parece bastante a Facebook y otras plataformas. Todo ello a pesar de que sufriera problemas de seguridad hace tiempo. En 2013, por ejemplo, los números de teléfono y nombres de cinco millones de usuarios quedaron expuestos ante cualquier ataque.

La puntualización de la compañía no tendría que hacer que nos dejemos de preocupar por nuestros 'snaps', porque siguen estando a merced de capturas de pantalla o de programas que graban lo que se reproduce en ella.