Esta es una vieja guerra que Apple mantiene periódicamente con aquellas instituciones que quieren ordenar los mercados. Hace algunos años, la Unión Europea ya dictó algunas directivas en las que pedía a las compañías tecnológicas adoptar el estándar microUSB como el principal de la industria de los teléfonos móviles. Y como recordaréis, Apple se negó.

Los de Cupertino habían desarrollado Lightning (año 2012), el primer conector de carga reversible que permite conectarlo en cualquier dirección. Era mucho más avanzado que el que usaban los móviles con Android y, seguramente, desde las instituciones comunitarias no quisieron forzar demasiado la máquina. Pero ahora, con la adopción masiva del USB-C por parte de (casi) todos los fabricantes de móviles, tablets y ordenadores, no hay excusas para que todas las arcas se unan a su alrededor.

Así las cosas, parece que en esta ocasión la Unión Europea no va a permitir que las tecnológicas se salgan con la suya y será inflexible en aplicar esos criterios de comodidad, seguridad e interoperabilidad para todos los usuarios. Porque es evidente que ganamos todos si se fija un único estándar de carga para cualquier tipo de dispositivo móvil. Es más, la propia Apple tiene muy difícil defenderse cuando sus iPad Pro (2018) y Mac portátiles lo instalan. Incluso en el cargador de los iPhone 11 Pro de 2019 el cable Lightning tiene en el otro extremo una conexión USB-C.

Cable Lightning de iPhone y iPad. | Photo by Adam Birkett on Unsplash

Y es que la existencia de hasta tres tipos de conectores no solo imposibilita la facilidad de llegar a cualquier sitio y tener un punto de carga para nuestro smartphone, sino que tiene consecuencias graves para el medio ambiente ya que se generan anualmente más de 51.000 toneladas de residuos relacionados con cargadores que quedan desfasados y son tirados a la basura porque han dejado de tener utilidad. Apple, por esa razón, ya no puede escudarse en que no adopta el estándar USB-C porque existen cientos de millones de móviles y tablets en todo el mundo que cuentan con un conector Lightning.

¿Qué beneficios tendría un iPhone con USB-C?

Si eres de los que carga su móvil de Apple de forma inalámbrica no notarás si tu iPhone 12 llega este año con USB-C o con Lightning pero, donde sí vas a percibir ventajas es en la comodidad de poder usar los cargadores de tus amigos y familiares con Android; o el acceso a un completo mercado de accesorios que cuentan con funciones de salida de audio o vídeo HDMI, VGA o Mini DisplayPort. Eso sin hablar de soluciones con concentradores Ethernet, USB-A, etc.

En la velocidad de trasferencia de datos tampoco hay demasiadas diferencias entre el conector Lightning y el USB-C. No nos engañemos, cada vez lo utilizamos menos para conectarlo al ordenador por lo que solo nos será necesario el cable para cargar el terminal. Eso sí, existe una gran diferencia en cuanto a su diseño: mientras el Lightning de Apple es el cable y su pestaña los que pueden sufrir daños, en el del USB-C toda la tensión de uso se traslada a la pestaña que se encuentra instalada dentro del dispositivo. En caso de rotura, el estándar de Apple será menos costoso para el usuario.