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RETROTURISMO 'GEEK'

Viajamos al pasado de internet de la mano de Google usando un terminal de los 80

Un desarrollador austríaco ha creado versiones funcionales del buscador por excelencia tal y como hubiera sido (o, mejor dicho, como él se imagina que hubiera sido) si hubiera existido en los 60 y 80. ¿Te animas a descubrirlo con nosotros?

Google del pasado

Agencias Google del pasado

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David G. Ortiz | @gomezortiz | Madrid
| 25.08.2015 00:01

Muchos os habréis topado en vuestras horas de navegación a la deriva por la Red con esos vídeos que se atreven a imaginar cómo hubieran sido Facebook, Twitter, Tinder o Spotify si hubieran existido en los 80 o 90. Todos ellos son obra del artista holandés Jo Luijten, más conocido por la identidad de su canal de YouTube, SquirrelMonkey, que tiene casi 18.000 suscriptores.

 

Lo que probablemente no sepas es que un desarrollador aún más nostálgico que Luijten ha creado una versión totalmente funcional de un Google de los años 80, al que se accede a través de un terminal BBS, y de otro de los años 60, que funciona con una tarjeta perforada “al estilo Mad Men”. Con ellos, si tienes la paciencia necesaria, puedes hacer búsquedas de verdad con un toque 'vintage' encantador. Un auténtico viaje al pasado.

DeLorean

Que aparezca el mítico DeLorean no es casualidad. Nos hemos remontado a 1985 y 'Regreso al Futuro' acaba de estrenarse. Muchos se preguntan si sus predicciones futuristas para 2015 acabarán cumpliéndose. Podemos confirmar que sí, o al menos parcialmente (tenemos el monopatín, los 'robocordones' y algunas cosas más), pero no hemos venido a eso. Estamos aquí para echar un vistazo a su tecnología, no para hablar de la nuestra.

Sobre el escritorio hay un ordenador, de esos que ahora solo están en los museos. No tiene Windows (acaba de ver la luz la versión 1.0 y todavía no es muy conocida) ni Mac OS (el que llegará a conocerse como “clásico” se ha estrenado hace poco). Nos cuentan que es un Commodore 64 y se miran con extrañeza cuando preguntamos si hay acceso a internet. La propia palabra se inventó hace solo un par de años, nos responden.

commodore 64

En 1985, los ordenadores se comunican mediante unos módems analógicos muy ruidosos que se llaman por teléfono entre ellos. Es una explicación muy básica pero sirve para hacerse una idea. No hay páginas web (a Tim Berners-Lee todavía no se le ha encendido la bombilla), pero existen los llamados BBS (siglas de 'Bulletin Board System'), que permiten subir y descargar archivos, intercambiar mensajes con otros usuarios e incluso jugar en línea.

Casi tres décadas después, ya de vuelta al siglo XXI, esta es la tecnología que replicó el austríaco Norbert Landsteiner para imaginar, siguiendo los pasos de Squirrel Monkey, cómo hubiera sido el Google de los años 80. A través de su web, llegamos al todopoderoso buscador como si usáramos un terminal para acceder a un BBS.

Lo de la imagen son los cuatro primeros resultados que devuelve el Google de los años 80 cuando se busca “TecnoXplora”: la web (que se abrirá en otra pestaña si pulsamos la tecla 1), los perfiles de Facebook (2) y Twitter (3) y el canal de YouTube (4). Si pulsamos cualquier otro botón del teclado, aparecerán las cuatro opciones siguientes. En líneas generales, es lo mismo que ofrece el buscador – o al menos su función básica - en pleno 2015.

Si repetimos el experimento con Google Imágenes, que también tiene su versión BBS por cortesía del señor Landsteiner, la cosa se pone aún más interesante. Nada de 'jotapegés' y 'penegés', claro. Lo que obtenemos es una versión de las fotos en código ASCII, es decir, una reconstrucción de las formas y los colores a base de números y letras. Mirad qué chulo queda nuestro logo:

El austríaco también ha programado un Bing de los 80, en homenaje al buscador de Microsoft, pero dejó de funcionar correctamente en 2012. Si quieres otra dosis de nostalgia, aún puedes remontarte a los 60 con el Google de tarjetas perforadas o probar el buscador más popular de internet en formato videojuego con esta revisión del Asteroids. De todas las obras de Landsteiner, la más insólita y divertida.

Solo queda preguntarse qué será lo siguiente. Tal vez el desarrollador, si continúa inspirándose en YouTube, se anime a deleitarnos con un Instagram de los 80 lleno de 'selfies' en ASCII o un LinkedIn 'vintage' donde encontrar trabajo sea igual de difícil pero un poco más entretenido.

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