Son muchos los años que han transcurrido desde que las compañías decidieron incorporar a sus cámaras todo tipo de filtros que eran capaces de modificar lo que capturábamos con nuestras cámaras frontales. Las de los selfies. Al principio esos modos belleza llegaron para estilizar pequeños elementos de nuestras caras pero a medida que tecnologías como la realidad aumentada (AR) llegaron, la cosa se desató.

Esa costumbre tan oriental de aparecer retocado en fotografías hasta ser prácticamente otra persona, con un cutis tan terso y suave que parece artificial, o esos maquillajes inteligentes que siempre nos favorecen, provocó que la carrera por ofrecer a los usuarios el mejor camuflaje ante los demás se desatara, de tal forma que es ahora Google la que quiere poner coto toda vez que esas costumbres se han trasladado también a Occidente. No quiere decir esto que se vayan a terminar todas esas herramientas y apps que hay en las tiendas digitales sino, más bien, que los de Mountain View no quieren que se use su cámara de Android para estas cosas.

Android 11 tendrá la clave

Como os decimos, Google no va a terminar con este retoque en las fotos que nos hacemos pero sí pretende que las compañías se corten un poco a la hora de usar estos filtros con las APIs oficiales de su cámara de Android. Es decir, la que viene por defecto en la instalación del OS stock de los norteamericanos. Otra cosa muy distinta será lo que haga cada fabricante con sus propios productos.

Como sabéis, muchas de las cámaras que vienen en los terminales Android son obra del propio fabricante, como Samsung, Sony, Xiaomi, LG, etc., por lo que a ellos no les afectará si deciden crear nuevos y mejores filtros que nos quiten las arrugas. Pero otra cosa muy distinta será que siga habiendo vía libre para instalar todas esas herramientas en la cámara que desarrolla Google año a año.

Todo parece indicar que será a partir de Android 11 cuando Google quiere cerrar el grifo a ese tweaking facial que tanto daño puede llegar a causar, ya que termina por convencer a muchas personas de que preferirían ser de otra manera antes que aceptarse tal y como verdaderamente son. Eso sin contar el daño que nos puede ocasionar que siempre aparezcamos tan perfectos y, pasado el tiempo, se acabe por descubrir que nuestro secreto de la eterna juventud no estaba en una fuente de agua, sino en la pantalla de nuestro smartphone.

Sea como fuere, esos modos beauty parecen tener los días contados en el territorio de Google y Android 11 aunque, como ya os hemos comentado, las compañía que fabrican sus propios terminales y personalizan su software sigan empeñados en que a la hora de hacernos un selfie parezcamos otra persona. ¿Vosotros utilizáis estos modos de vuestros teléfonos?