No es ni mucho menos una polémica ni un tema nuevo. Desde hace años la Unión Europea ha instado a los fabricantes de dispositivos a unificar el tipo de cargadores que utilizan para ellos. Hace unos días os contábamos que el parlamento había instado a la Comisión Europea a votar por fin la adopción de un cargador común para todos los fabricantes de dispositivos en Europa, esta vez dejando de lado del carácter vinculante y convirtiéndolo en la norma. Algo que como era de esperar no ha agradado a Apple, que será la firma más afectada por esta decisión, ya que tendría que dejar de lado su conector Lightning.

Apple explica su posición ante el nuevo estándar

Ahora lo que se busca es que por Ley haya un cargador estándar en toda Europa. De esta manera lo más probable es que se adopte el USB tipo C como el cable estándar para los cargadores tanto de móviles Android, como de iPhone y otros dispositivos. Esto lógicamente empujaría a Apple a tener que dejar de utilizar su Lightning, presente en todos sus dispositivos, tanto móviles como tabletas. Ahora la firma de Cupertino se ha justificado en su decisión de no adoptar este conector único salvo que no haya ninguna otra alternativa.

Cargadores | iStock

En unas declaraciones a Reuters, la firma californiana ha vuelto a insistir en que la principal razón por la que la no está dispuesta a dejar de lado Lightning y adoptar otras alternativas unificadas es que esta decisión matará la innovación en este sentido. No está del todo claro que este vaya a afectar a la innovación, porque los estándares de conectividad siempre se pueden mejorar en las asociaciones de fabricantes que deciden sobre estos estándares, y si hay uno mejor, se adoptará igualmente en el futuro.

Pero la verdadera razón por la que la Unión Europea toma esta decisión es porque quiere evitar que todos los años se tiren a la basura toneladas de cables que ya no utilizamos los usuarios porque no son compatibles con los nuevos dispositivos. Y a este respecto Apple también tiene algo que decir, ya que entiende que no es una justificación para adoptar la unificación de los cables.

De hecho ha realizado un estudio externo encargado por Apple a Copenhagen Economics, en el que se asegura que las pérdidas para los usuarios frente al beneficio ambiental no compensarían. De hecho aseguran que “el daño al consumidor de un cambio reglamentario a un cargador común costaría al menos 1.500 millones de euros, superando los 13 millones de euros en beneficios ambientales asociados” Unas razones que para Apple son suficientes para no tener que adoptar este nuevo estándar, pero que si al final llega por ley no tendrá otra alternativa. Evidentemente Apple va a plantar cara a este cambio, pero no parece que sus razones sean especialmente de peso.