¿Te ha ocurrido en alguna ocasión que, mientras te duchabas, has expulsado algún gas y has sentido un hedor más intenso de lo normal? Puede que hasta ahora no te hayas dado cuenta, o ni siquiera lo hubieras pensado pero, por cómico que suene, has de saber que esto sucede. ¿Por qué? La ciencia tiene la respuesta y nosotros te la revelamos en el vídeo.

Emanar ventosidades fuera del cuerpo humano no es un tema tabú ni del que avergonzarse, siempre y cuando se realice en la intimidad. Y ¿existe algún lugar más adecuado para un acto tan natural como expulsar gases, que el baño? Una investigación ha explicado que los gases despedidos durante la ducha son más "nocivos" que los que se expulsan en otro ambiente.

Los gases están presentes en el cuerpo porque forman parte del proceso de digestión. Por eso es normal expulsar el exceso de gas a través de eructos y flatulencias. Además, si se retienen en el cuerpo en vez de ser expulsados, esto puede generar dolores abdominales. Según qué alimentos consumas, se generan más o menos gases en tu cuerpo, y también de ello depende el hedor que emanen. Pero esto no explica por qué en la ducha el olor es peor.

Aunque este hecho parezca surrealista, es una cuestión de la que quizá te habías percatado pero ignorabas el por qué. Intentar descifrar la respuesta podría significar un quebradero de cabeza para muchos, pero en el vídeo conocerás el motivo.

Excepto los pedos de las vacas, que contribuyen considerablemente al Calentamiento Global del planeta al emitir gas metano, los gases no son dañinos, simplemente el olor se acentúa cuando nos duchamos. Y no es porque un baño suele tener dimensiones más pequeñas que el resto de los espacios de una casa, ni porque al estar usando jabón con olores muy agradables, el contraste es mayor. La explicación va más allá y lo demuestra un reciente estudio.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

¿Sabes por qué a veces los estornudos vienen de tres en tres?

El motivo por el que tu ojo izquierdo sale más centrado en tus selfies

Enfadarse también tiene beneficios para la salud