La pandemia del coronavirus ha hecho que cambiemos muchos de nuestros hábitos y, entre ellos, el lugar de trabajo. Al trabajar desde casa por primera vez, es posible que no hayas escogido el lugar o el mobiliario adecuado para teletrabajar y haya aparecido algún dolor o contractura. Te contamos qué puedes hacer para evitar estas dolencias en el vídeo superior.

Antes de la llegada de la COVID-19, la mayoría de los trabajadores acudía a su empresa, oficina o fábrica cada día para desempeñar su actividad laboral. Sin embargo, desde hace un par de meses, esta situación ha cambiado drásticamente. Los lugares de trabajo se han visto sustituidos por las habitaciones, salones o despachos de cada casa para poder teletrabajar.

Sin embargo, puede que hayas experimentado alguna dificultad a la hora de teletrabajar o estudiar desde casa. Para lograr una mayor concentración, intenta definir bien los espacios: no trabajes desde donde comes o duermes. Además, otro consejo que puede ayudarte en estas ocasiones es que te hagas un horario. Si cumples con lo establecido, tendrás una sensación de haber aprovechado el tiempo y podrás sacar algunas horas libres al día para hacer lo que quieras.

Por otra parte, aunque estés teletrabajando no debes olvidarte de tomarte un descanso cada cierto tiempo, para desconectar un poco de la rutina. Además, presta atención a tus ojos, puesto que pueden estar sufriendo durante este confinamiento. Estar muchas horas delante del ordenador y no salir mucho de casa pueden afectar a tu vista, así que estos consejos pueden servirte para que esta no se dañe.

Otra de las cosas por las que puedes temer durante este confinamiento son las contracturas que pueden aparecer en tu cuello, espalda o articulaciones debidas al teletrabajo. En el vídeo superior te enseñamos unos consejos que puedes seguir para evitar este tipo de lesiones.

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